Protestar con derecho

Es curioso observar a las masas gritar enfervorecidas, por ejemplo en un campo de fútbol, cuando un equipo marca un gol. También resulta curioso lo callados que nos quedamos casi todos cuando nos meten el gol de la subida de precios, de impuestos abusivos y otras vueltas de tuerca. Un ejemplo: amas de casa sin derechos, enseñanza no gratuita, etc.

Somos una sociedad complaciente e ingenua que vive distraída, o abstraída, como se prefiera. No sería descabellado reservar esas energías para emplearlas en protestas y manifestarse con la misma intensidad cuando se pisotean los derechos de los ciudadanos.