Acción reivindicativa contra el aborto

Mi familia y yo asistimos a la manifestación en Madrid el 17 de octubre. Fuimos un grano de arena entre los dos millones de personas que gritamos «sí a la vida, a la mujer y a la maternidad». Fue una acción reivindicativa que acrisola la libertad de expresión incardinada a la reflexión profunda del Gobierno de la nación para que no continúe con la barbarie abortista.

Con todo, la marea roja ya sitia a La Moncloa, pues su coherencia informa de que la demanda social del aborto es una farsa, una lucrativa falacia gubernamental que acrecienta el haber de la cultura materialista de la muerte. El actual Ejecutivo central, tras la fecunda proclama antiabortista del 17 de octubre, ¿Tendrá agallas para rectificar? Veamos si a partir de ahora ZP está con el pueblo o contra él.