Ecologistas

Que la ecología es una religión no representa ningún descubrimiento. Lo malo es que se trata de un credo tiránico y patético. Veamos un ejemplo en Lérida. Allí contamos con Ipcena, cuyo secretario general es Joan Vázquez.

Vázquez se ha hecho famoso en la defensa de los sisarros, un pajarito fundamental en la fauna ilerdense que ha ocupado la portada de los diarios de la zona con motivo de la construcción del canal Segarra-Garrigues.

La maléfica obra del actual canal, como todo tipo de pantanos y conducciones de agua, sólo sirve para beneficiar al hombre y fastidiar a los animales y las plantas.

Al final, las autoridades consideraron que si se trasladaba a los sisarros a los Monegros apenas notarían el cambio de residencia.

Pero ahí estaba, al loro, el amigo Joan: los sisarros eran catalanes y no se iban a integrar en Aragón.

Yo no sé mucho de estas agradabilísimas aves, pero me basta la aportación experta de Vázquez. Todo sisarro que se precie porta en el pico el carné del Barça, a modo de saludo te canta Els Segadors y, naturalmente, tiene una cuenta abierta en La Caixa.