Prostitución en Barcelona

Me avergüenza la prostitución que existe en Barcelona. Me avergüenza ser catalán, aunque no por las pobres mujeres que se ven obligadas a ejercer  su profesión, sino estar representado por un conjunto de partidos  políticos que, por separado, no ganaron las dos últimas elecciones, y ahora tratan de dar lecciones de civismo y sociabilidad.

Disculpen,  señores políticos, pero organizar redadas contra la prostitución cuando un periódico nacional destapa las vergüenzas de nuestra ciudad, no sólo es poco ético, sino que también es un acto que, a estas alturas, demuestra que ustedes no tratan de solucionar los problemas, sino que  siguen poniendo parches sobre la marcha; han demostrado que para ustedes la prostitución es un activo que cuidar cuando la marea está calma, y las prostitutas son simples cabezas de turco que utilizan a su antojo. Un poco de sensibilidad, por una vez, no estaría de más.