No quiero ser mendigo

Hace años era un chaval estudiando para marino mercante. Mi familia murió y sin su apoyo me tuve que poner a trabajar de lo que fuese y rápido. Me hice taxista, me atracaron, me pincharon con una hipodérmica, seguí trabajando sin saber nada. Al cabo de 8 años me dijeron en el Carlos III que tenía trombopenia por VIH, casi me muero, qué iba a hacer. Perdí mi empleo, ningún infeccioso podía conducir un vehículo público.

Me quedé en la calle. Tengo una pensión de 325 euros, y mendigo en el Metro, pero me estoy quedando paralítico, mis piernas no andan bien. ¿Qué va a ser de mí, Dios mío? Alguien de los Servicios Sociales me dijo que en Internet había trabajitos para hacer en tu habitación, casi desde la cama. ¡No puedo pagar un ordenador ni quien me enseñe! ¿Puede alguien darme una mano de hermano? Por caridad, ¡ayúdame!