¡Parados... moveos!

¿Crisis? ¿Qué crisis? La manifestación central en Madrid del Primero de Mayo, superior a la de años anteriores, apenas reunió a la décima parte de los asistentes cada semana a un solo partido de fútbol, y apenas al 1% del medio millón de parados en Madrid. La raíz de la crisis no está en unos especuladores, bancos o políticos, sino en los ciudadanos, que se han despreocupado de sus propios intereses, dejando que malos administradores, que fomentan esa despreocupación ciudadana con mil “distracciones”, para que sólo se quejen de ellos en los bares.

Es una crisis de pasividad. La solución no nos va a caer del cielo, del rey mago Baltasar-Obama, o de Papá-Estado, sino de nosotros mismos. Según vimos en televisión, en una de las pocas pancartas “artesanales” que no pudieron ocultar las mil banderas y paneles móviles tapa-problemas de los sindicatos, la única solución es: “¡Parados, moveos!”