Nadie vio, nadie oyó, nadie habla

Tuve un accidente el martes en la avenida Donostiarra de Madrid. Un coche hizo un cambio de sentido indebido y nos tiro al suelo, el conductor se dio a la fuga. Al día siguiente volví a buscar gente que pudiera ayudarme pero... nadie sabía nada, cuando en el momento del accidente la calle estaba llena de gente, y ni en las tiendas, ni portales ni la gente me dijo nada.

Nadie se moja por nadie, los conductores van como locos sin importar cómo conducen

Esta carta es para quejarme porque parece que vivimos en la selva, nadie se molestó en mirar ni la matrícula del vehículo ni nada, y de toda la gente que había en la calle mirándonos, solo se me acercó un señor y una señora mayor que me preguntó si me había hecho daño, el resto de la gente se quedó mirando como si con ellos no fuera la cosa.... cotilleando. La verdad, cada vez me da más vergüenza el país y la sociedad en la que vivo, nadie se moja por nadie, los conductores van como locos sin importar cómo conducen, la cuestión es llegar el primero, aparcar primero, salir del semáforo primero, todo... primero, cerrando a la gente y pudiendo provocar verdaderos accidentes, puesto que en un golpe con la moto no hay carrocería ni paragolpes, la carrocería es tu cuerpo y tu cabeza, la gente tampoco respeta los pasos ni nada.

Agradecer a las dos personas que se acercaron su colaboración y al resto de la gente decirles que gracias también y que piensen que, dios no lo quiera, otra vez le puede pasar a usted o a sus seres queridos. Al del coche decirle que el martes nos pasó a nosotros y que ojalá le pase a usted lo mismo que nos hizo a nosotros, que le den un golpe,le destrocen su vehículo y se den a la fuga sin tener usted ni un dato... igual para la próxima se pararía por lo menos a ver si nos levantamos del suelo o si nos ha dejado en el sitio.