Los niños y la tele

Me voy a referir a los programas de televisión que están al alcance de nuestros niños y jóvenes; cuando no son series violentas, son insolentes o eróticas, o si no, los culebrones de chorizos u holgazanes que intentan ganar dinero a base de difamar, criticar y calumniar al personaje que se tercie.

Otro tema es el de la publicidad dirigida a los menores, que se debe cuidar, ya que ésta no debe engañar ni manipular, sino ser clara en sus mensajes.

Pocas veces se procura rescatar al niño del horizonte cerrado y egoísta del consumo sin control.

Es hora de que padres, educadores y publicitarios se sienten a estudiar cuáles deberían ser las características de programas destinados a los peques. Por el bien de los niños y por el futuro del hombre de mañana.

Nuestros niños merecen una televisión que no atente contra sus derechos, ni contra su correcto desarrollo físico o mental y que les aporte un entretenimiento adecuado.