¿Un Oscar para Penélope Cruz?

La primera vez que puse en duda el valor de un Oscar de Hollywood fue cuando Marisa Tomei lo ganó en 1992 por una película del todo olvidable, Mi primo Vinny. Ahora, 16 años después, reconozco que me gustaría que ella, o cualquiera de las otras candidatas a actriz secundaria, excepto Penélope Cruz, se alzasen con el galardón. ¿Por qué? Porque si lo ganase Penélope, se repetiría la historia del 92; un Oscar para una actriz todavía muy verde que ha destacado en películas muy puntuales de su carrera, que está nominada por una malísima película y con un papel del todo lamentable.