Política del agua

Con el calor y la sequía arreciarán de nuevo las peticiones de embalses, trasvases y regulaciones hidráulicas, como si fueran la solución a nuestros males hídricos. La Península Ibérica tiene una carencia de agua estructural y, en lugar de pensar, como el señor Rajoy, que la solución es que no llegue agua al mar, tenemos que tomarnos en serio el ahorro de agua y su utilización eficiente. Los unos, en el consumo diario del hogar, y los regantes, además, en el campo. La sequía de este año parece que va a ser una situación bastante habitual, así que seguir pensando en grandes regulaciones es una memez.

Mientras en Holanda las duchas funcionan con botón, aquí abrimos el grifo a tope. Eso es lo que debe cambiar.