¡Qué pena!

Qué pena me da ver nuestra huerta llena de basura y escombros, que indiscriminadamente se acumula en las márgenes de las carreteras, de las vías del tren y debajo de los puentes. Qué pena que seamos nosotros mismos los que tiramos esa basura sin importarnos el cuidado de nuestra comunidad ni del medio ambiente, y sigamos depositando escombros en vertederos ilegales a pesar de las prohibiciones explícitas.
 
Qué pena que a nuestros gobernantes tampoco les importe el entorno en el que vivimos. Qué pena que las personas que visitan nuestra comunidad se asombren ante tanta basura descontrolada.
Qué pena que los maceteros de la ciudad se utilicen como papeleras y ceniceros, mientras que muchas papeleras están vacías y los papeles en el suelo. Qué pena, he pisado una caca de perro esta mañana.