Ruido y fiesta ocupa

En el barrio del Guinardó se ha instalado un «grupo antisistema»,  que cuando llega el verano hace que el descanso de los vecinos durante el fin de semana sea imposible. Organizan fiestas que empiezan al caer la noche y duran  hasta  entrado el mediodía del día siguiente. Las consecuencias: vómitos, orines, botellas, cristales, latas...


Este último fin de semana ha sido peor,  al coincidir tres días de fiesta seguidos.Mi madre, una señora mayor,  avisó a la Guardia Urbana que al principio fue muy atenta, pero a la tercera llamada le contestaron que no insistiera, que no podían hacer nada al respecto.


Los vecinos, hartos ya de la situación, hemos pensado en dos  posibles soluciones. Que el Ayuntamiento, en vista de su incapacidad para resolver el problema, financie la colocación de doble acristalamiento y aire acondicionado  a los vecinos afectados, o que cada fin de semana montemos  una fiesta delante de la puerta del señor alcalde, a ver qué solución le da la Guardia Urbana, seguro que a él sí que le hacen caso,  y aplicar la misma en nuestro barrio.