Preocupada por la tele

Hace tiempo que me preocupa nuestra televisión, donde es difícil encontrar calidad, cultura, humor inteligente o noticias sin morbo. Lo que ya es el colmo es que hasta los telediarios se hayan convertido en programas de sucesos y del corazón. En su inmensa mayoría, se reducen al intercambio del día entre Zapatero y Rajoy, a alguna catástrofe natural, a los muertos en Irak y a los deportes, entre los cuales el fútbol es el único que parece existir. De manera que me entero de que Ronaldo ya tiene pelo y que se comió un cordero en Dubai, mientras supongo que hoy Bush se habrá quedado en la cama y que ya no se talan árboles en el Amazonas. ¿Cómo podemos cerrar así los ojos ante lo que verdaderamente importa? Deberíamos reflexionar, pues todos somos responsables.