Nula ayuda a los jóvenes en el alquiler

En estos días de polémica sobre las ayudas a la vivienda para jóvenes, quisiera contarles mi experiencia: tengo 21 años y, aunque vivo en Valencia, curso estudios universitarios en Castellón, por lo que debía vivir en un piso de alquiler allí para evitar viajes.

El 30 de octubre de 2006, animado por la publicidad del Instituto Valenciano de la Vivienda, presenté en la sede de Castellón de la Agencia Valenciana de Alquiler una solicitud para alquilar un piso en Castellón. Acompañé la solicitud de diversos documentos, entre ellos la declaración de la renta de mi madre, empleada pública con trabajo fijo, que avalaba mi solicitud.

Me dijeron que tardarían «unos días», así que esperé. Pasados aquellos «días», y sin respuesta, desestimé la ayuda que me podría prestar dicha Agencia, y procedí a buscar un piso por mi cuenta.

A principios de este mes recibí la primera contestación. La Agencia me concedía un plazo de 30 días para renovar mi solicitud. ¡Un año para nada!, ni con aval de una persona con sueldo fijo.

Desde luego, no pienso renovar mi solicitud ni perder más tiempo. Ésta es la realidad de la política de vivienda del Consell y de su apoyo a los jóvenes de la Comunitat.