Los lapsus de Bush

El último error o lapsus (por ahora) de Bush muestra su ignorancia del mundo no estadounidense, pues ha dado por muerto a uno de los hombres más admirables del planeta, Nelson Mandela; antes su hermano ya mostró desconocer que España no era república. Nos enfrenta a la dura realidad de depender para tantas cosas de un infradotado, colocado precisamente por eso como presidente de EE UU, para manipularle mejor, por las multinacionales del petróleo, armamento y drogas, que financiaron su elección. Bush cae aún más bajo, de la ignorancia a la más pura necedad, con otros innumerables bushidos con los que se ha llegado a escribir un libro. Estupideces como destapar sin querer una verdad, que el Gobierno «busca sin descanso cómo dañar a su país y a su pueblo»; ahí, desgraciadamente, ha tenido demasiado éxito.