Consumo eléctrico e interés empresarial

Ahora que hace frío también es noticia que quienes no tenemos calefacción central, o individual a gas, y resistimos los inviernos a base de estufas de resistencias, acumuladores, o aires recalentados, consumimos mucha electricidad. A otra cosa juegan quienes, desde el calor excesivo de sus tremendas cuentas corrientes, convierten este consumo en un miedo social: miedo a que se gasta la energía (brillante falacia), y que la única forma de solucionarlo es volver a ¡la energía nuclear, por supuesto!, otra fuente energética que, como el petróleo, provoca severos daños colaterales. A río revuelto (aunque ahora casi helado), ganancia de empresarios.