No te ahogues

Tengo 56 años y afortunadamente, actualmente ya no tengo problemas económicos, pero cuando me casé, los dos trabajábamos y mi entonces novio tenía un sueldo bastante decente para la época. Era 1975. Pues bien, fue imposible comprarnos un piso (eso sí, tampoco teníamos coche) y durante cinco largos años tuvimos que vivir pagando un alquiler.

Cuando ya nos decidimos a comprar uno, ya teníamos una hija y estaba embarazada de la segunda. Nuestra situación económica había mejorado un poco, pero «todo» lo que ganábamos al mes entre los dos se iba en pagar las letras y las hipotecas del piso. Sólo nos quedaban libres las ansiadas pagas extraordinarias. En esa situación y con dos niñas pequeñas no podíamos permitirnos el lujo ni de comprar pipas, así que de las vacaciones, ni te cuento.  Pero poco a poco se va saliendo adelante, de verdad, así que no te desanimes. Esto ha pasado siempre.