No quiero desgravar

Pues no, no quiero desgravar, es decir, «te perdono parte de tus impuestos». Evidentemente, el que más dinero gana es el que más impuestos paga, y por tanto al que más le beneficia que le perdonen impuestos. Extraña ayuda la desgravación.
Voy a poner dos ejemplos: en la compra de vivienda las diputaciones permiten grandes desgravaciones. No obstante, el precio de una casa accesible a una renta normal no es suficiente como para permitir desgravar el máximo. Son las personas que se compran una vivienda cara las que pueden llegar a desgravar ese máximo. Cuanto menos cuesta la casa, menos se desgrava.

Si no puedes comprar, alquilas; vuelves a desgravar, y nuevamente cuanto más eres capaz de pagar, más te perdonan las diputaciones. Se da la circunstancia de que mientras trabajas y tienes dinero, te ayudan desgravando; pero si te quedas en paro, ya no pagas impuestos, ahora que es cuando más lo necesitas, no tienes ayuda. En un país moderno se recauda con justicia, y cuanto más, mejor. Y luego se redistribuye con justicia y de forma directa, según la necesidad de cada individuo.

La mayoría de la gente estaría entre los beneficiados de ayudas directas, y ¿cuántas ayudas al alquiler o VPO se podrían dar con los impuestos que se perdonan?

Las desgravaciones por vivienda son unas tres veces el presupuesto del Departamento de Vivienda. Seguro que a ti te tocaría, y cuanto más lo necesites, más; no como la desgravación, que cuanto más la necesitas, es menos.