Más trasvase

Una vez más, cuando hay riada del Ebro tenemos que asistir a ejercicios de cinismo de la prensa y los gobiernos de Levante y Murcia, que nos recriminan que el agua se va al mar en vez de poder aprovecharla ellos. Es como si les hubiéramos reprochado que no se guardaran el agua de las últimas inundaciones en Levante. Lo malo es que allí la opinión pública se deja llevar por engaños, porque hay que decirlo claro: en El Levante se derrocha agua.

Basta echar un vistazo a cualquier satélite en Internet para ver miles y miles de piscinas y balsas. Y todo este circo pro trasvase sólo sería para el beneficio de unos especuladores urbanísticos ligados al PP. ¿En qué cabeza sensata cabe proyectar más de 30 campos de golf cuando falta agua? Ángel G. G.

Las últimas declaraciones del presidente de Murcia, el ínclito Valcárcel, no tienen desperdicio. Insistiendo en la manoseada cantinela, expresa que la cantidad que últimamente vierte el Ebro al mar es el contenido de tres trasvases y reclama por enésima vez el trasvase del río a su región «porque el Ebro es de todos los españoles, yo lo quiero para mí». ¿ Y el mar, de quién es?

Esta obsesiva idea que no pudo llevar a cabo el anterior presidente Aznar no se le va de la cabeza a la cúpula del PP. Aún a pesar de haber sido derogado el PHN, su insistencia en la reclamación hace pensar a los aragoneses que, en el momento en que vuelvan a gobernar en España, la idea del trasvase se suscitará de nuevo, inmediatamente y con un margen de cuatro años por delante para ejecutarlo.

Como somos más educados, a nosotros no se nos ocurriría criticar la cantidad de agua que se despilfarraría cuando hay inundaciones en Levante por efecto de la «gota fría» y no se aprovecha el agua vertida por falta de embalses para recogerla sobre el terreno. Pero es que nosotros somos más señores. Tomás López Martínez.