¿Es indecente tener perro?

Esta pregunta tenemos quehacérnosla ya mismo. No se puede pasear en Alicante, ni ir por las aceras, ni cobijarse a la sombra de sus escasos árboles.
Naturalmente, que un ciudadano normal saque el perro a la calle de paseo para que le acompañe está muy bien, pero es pura teoría. Y en la práctica, repugnante casi siempre. Además, los dueños se creen que los barrenderos ‘deben’ limpiar las calles de cacas de perro. Sí, digámoslo de una vez en público y que el próximo alcalde –sea quien sea– ponga una multa por caca dejada en la calle. No sé si nos liberaremos del sadismo, pero desde luego sí de las asquerosas porquerías de perro, pronto una epidemia.