Una tragedia de la que no se aprende

Hace días leí que David Nuevo, capataz del retén de El Vado (Guadalajara), se queja de que la situación actual de su gremio es aún peor que el año pasado: menos material y personal y nada de previsión o formación.

Una asociación de La Riba de Saelices, donde se originó la tragedia, denuncia que el plan de restauración sigue en fase de borrador y que las empresas adjudicatarias no cumplen los pliegos de condiciones, cortando incluso pinos sanos. En el pinar de mi pueblo, vecino de los mencionados, y que se recupera lentamente de otro incendio, tampoco ha caído la lotería de la limpieza este invierno. Leo que la reciente visita de Barreda a la zona se produjo sin previo aviso a los alcaldes de la misma, aunque sí a los medios. Tras el incendio supuse que nadie haría nada, y a día de hoy compruebo que así es. ¿Es esto la democracia?