El Grupo de los Ocho países más industrializados (G8) se ha comprometido públicamente a incrementar la ayuda, reducir la deuda y alentar la inversión extranjera directa, además de financiar campañas contra el HIV y el sida, la malaria y la tuberculosis.
2
Fotos
Abrir los mercados de los países ricos y eliminar los subsidios para los agricultores, que perjudican a los africanos, son clave para el desarrollo y cambiarían la suerte del continente, dijo Mpho Malie, ministro de Comercio de Lesotho y una voz influyente en temas de comercio global.
'Es hora de mostrar el compromiso de Occidente en la lucha contra la pobreza en África, y el comercio es la clave', dijo Malie a Reuters.
Muchos africanos presionan para tener un frente unido en las conversaciones que tendrán lugar en diciembre en Hong Kong, por temor a que un fracaso perjudique al continente.
Los 148 miembros de la OMC deben aprobar un marco para un nuevo pacto comercial que podría impulsar la economía mundial y ayudar a reducir la pobreza.
'La OMC no puede darse el lujo de un nuevo fracaso. Sería un golpe severo para el sistema de comercio multilateral', dijo Karin Gregow, de EcoNews, una organización no gubernamental de Kenia.
El viceministro de Comercio de Sudáfrica, Rob Davies, dijo que si no se alcanza un acuerdo, los actores clave como Estados Unidos 'retrocederían a la era del proteccionismo agrícola y se multiplicarían los acuerdos bilaterales de libre comercio'.
La organización británica Oxfam estima que los subsidios de Estados Unidos al algodón le cuestan a Burkina Faso, una de las naciones más pobres del mundo, el 12 por ciento de sus ganancias potenciales por las exportaciones de algodón.
'Los subsidios a las exportaciones son injustos', dijo Daniel Blais, de Oxfam, en Ouagadougou, la capital del país africano.
'Estados Unidos puede vender su propio algodón en el mercado internacional a un 300 por ciento por debajo del costo de producción gracias a los subsidios. Con tanto algodón en el mercado, el precio mundial cae, afectando a los productores en todo el mundo', agregó.
Por su parte, Gregow explica: 'Los países ricos (...) piden a los países en vías de desarrollo que paguen por ello con una drástica liberalización de sus sectores de servicios y manufacturas. Creo que los países en desarrollo deberían tener cuidado en aceptar una liberalización drástica'.
/Por Manoah Esipisu/.*.




La UE cree que el Gobierno pudo inflar el déficit
En España se descargan 1,4 millones de apps al día
Cuando ellas tienen el mando, ¿lo hacen mejor?
Un Franco congelado llega a ARCO 2012
El mexicano Jorge Volpi gana el Premio Planeta-Casa de América
Los candidatos invisibles de los Goya
El PP cada vez entiende "menos" a las agencias de rating
Rajoy, sobre los guiñoles: "El mayor desprecio es no hacer aprecio"
¡Sé el primero en hacerlo!