Las autoridades del estado australiano del Territorio del Norte sobrevolarán hoy en helicóptero la remota región del Outback para acabar a tiros con una plaga de 6.000 camellos salvajes que están sembrando el terror en la zona, informaron este viernes fuentes oficiales.
Desde hace semanas, los animales invaden cada noche Docker River, una pequeña localidad de 350 habitantes que han pedido ayuda a las fuerzas de seguridad para matar a los jorobados.
Los defensores de
los derechos de
los animales calificaron
el plan de "barbarie"A raíz de la grave sequía que padece este año esta región de Australia, los camellos acuden de noche a los pueblos en busca de agua.
Rompen vallas, arrancan aparatos de aire condicionado para beber el líquido que gotea, arrasan todo lo que encuentran a su paso, y una estampida incluso derribó varios contenedores y contaminó parte de las reservas de agua.
Las fuerzas de seguridad asustarán desde el aire a los camellos para alejarlos varios kilómetros de distancia de Docker River, y una vez en el desierto, les dispararán con rifles automáticos y dejarán allí los cadáveres para que se pudran.
Importados
El coste de la operación ascenderá a 49.000 dólares australianos (45.000 dólares estadounidenses), y los fondos se sacarán de una partida especial aprobada en agosto por el Gobierno federal para tratar el problema de los camellos, que incluso ha dado lugar a que se plantee una matanza de toda la población.
Los camellos fueron introducidos por colonizadores británicos a mediados del siglo XIXPor su parte, los defensores de los derechos de los animales calificaron el plan de "barbarie" y pidieron a los residentes de Docker River que levanten barreras para impedir que los jorobados puedan entrar de noche en el pueblo.
Los camellos no son nativos de Australia sino que fueron traídos por los colonizadores británicos a mediados del siglo XIX para ayudar a los exploradores a realizar las primeras travesías por el desierto del Outback.
Un millón de ejemplares salvajes campan ahora a sus anchas por esta remota región desértica australiana.
Sin embargo, la peor sequía en la última década y una reciente ola de calor está obligando a los camellos a competir por agua y comida con ovejas y vacas, y lleva a algunas manadas desesperadas a invadir zonas habitadas para no morir de sed.




El Ibex baja un 2,1% lastrado por la banca
Brasil 'se venga' de España con nuevas condiciones de entrada
Platini: "El dopaje en el fútbol español no existe"
Energy estrena en abierto la serie 'Hijos de la Anarquía'
Famosos y reencuentros en la gran fiesta de los Premios 20Blogs
El alcalde de Villahermosa: "Queremos que se nos escuche"
El juez asegura que no se ha decidido cómo entrará Urdangarin al Juzgado
Barberá llama a Iberdrola "insolidaria"



¡Sé el primero en hacerlo!