El amor parece no reconciliarse con Britney Spears, pese a que la cantante lo intente una y otra vez. Es como si sufriese una especie de maldición por la que cuando cae enamorada el destino le da la espalda. El último chasco amoroso ha venido de su actual novio, Jason Trawick.

Britney había informado a su círculo de amigos más íntimo de sus planes de boda con Trawick, su novio y manager, y ahora se ha sabido que éste no tiene ninguna intención de contraer matrimonio con la cantante, como informan desde la MTV.
Con dos matrimonios fallidos a sus espaldas, con Kevin Federline y Jason Alexander, pretendía un tercero, pero de momento tendrá que esperar. Britney llegó a declararse a su novio, de quien sólo obtuvo un "no" por respuesta. "Ella hizo la proposición a Jason mientras estaba de gira en Australia. (Britney) está enamorada de la idea de casarse", ha dicho un conocido de la estrella. Tras este fiasco, es normal que la cantante esté "desolada".
"Britney afirma que no tiene ninguna duda de que quiere pasar el resto de su vida junto a Jason", declaraba recientemente un amigo de la pareja.
Pero esto no es todo. Quizás lo peor es que algunos conocidos de la pareja han comentado que, tras la declaración de Britney, Jason se asustó y puso pies en polvorosa. Según publica el diario Daily Star, éste corrió a coger un vuelo de vuelta a Estados Unidos, dejando a la cantante con el corazón partido.




La ONU pide que se actúe "urgentemente" en Siria
Fitch degrada la solvencia del Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia y Unicaja
Emilio Sánchez Vicario: "Lo que ha dicho mi madre es todo verdad"
Los rostros del paro, tres meses después
El Liceo ve "inevitable" el ERE
Besarse en Lavapiés tiene una cena como premio
Pedro Almodóvar regresa con una "comedia picante"
El segundo 'bebé medicamento' se llama Estrella



¡Sé el primero en hacerlo!