Casualidades extraordinarias

Lincoln y Kennedy
Abraham Lincoln y John F. Kennedy. (20MINUTOS.ES)
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  • ¿Destino, intervención divina o simple azar?
  • El universo, la historia y nuestras propias vidas están llenas de coincidencias asombrosas difíciles de creer.
  • Ficción y realidad se mezclan en algunas.

"Dios no juega a los dados". Con esta reflexión, Einstein despertó una gran polémica entre sus contemporáneos. ¿Existe el determinismo? ¿Estamos señalados por un destino? ¿O se trata de simple casualidad ?

Sea cual sea la respuesta, ciertas coincidencias dan mucho que pensar. Una de las más obvias está sobre nuestras cabezas: El Sol es un astro 400 veces más grande que la Luna; sin embargo, ambos cuerpos celestes coinciden de una forma perfecta en nuestro cielo, dando lugar a la bella corola de los eclipses. Esto se debe a que el Sol está justamente 400 veces más lejos de la Tierra que la Luna, y que el diámetro medio aparente del Sol y la Luna es, exactamente, de 31 minutos (medida astronómica).

Tragedia multimillonaria

En septiembre de 1958 tuvo lugar uno de los accidentes más dramáticos de Estados Unidos cuando un tren cayó desde un puente y se hundió en la bahía de Newark (New Jersey). Cuarenta y ocho personas murieron. Una fotografía aparecida en los periódicos mostraba el vagón número 932, que quedó colgando milagrosamente del puente. Presintiendo que ese número tenía un buen albur, muchas personas apostaron por el 932 en la lotería. Y resultó ganador.

Vidas parejas

Los libros de historia están llenos de curiosos paralelismos. John F. Kennedy y Abraham Lincoln fueron presidentes de Estados Unidos elegidos, respectivamente, en 1860 y 1960. Ambos fueron asesinados de un disparo por la espalda en presencia de sus esposas, quienes habían perdido un hijo estando en la Casa Blanca.

El paralelismo entre las muertes de Lincoln y Kennedy es uno de los más espectacularesCuando fueron atacados, Kennedy viajaba en un Ford y Lincoln se encontraba en el Teatro Ford. Sus sucesores se llamaban Johnson: el sucesor de Lincoln, Andrew Johnson, nació en 1808, y el de Kennedy, Lyndon B. Johnson, en 1908.

Ninguno de sus presuntos asesinos, John Wilkes Booth y Lee Harvey Oswald, pudo ser juzgado porque fueron asesinados antes de que esto fuera posible. J. W. Booth asesinó a Lincoln en un teatro y se ocultó en un almacén. L. H. Oswald disparó desde un almacén a Kennedy y huyó hasta un cine.

También se hace notar que la secretaria de Kennedy se llamaba Lincoln (Evelyn) y que el secretario de Lincoln se llamaba John Kennedy. Esta última información, no obstante, es cierta a medias. El libro A Day in the Life of President Kennedy (1963) reseña que "una de las personas más preocupadas por la seguridad de Lincoln era John Kennedy, superintendente de Policía de Nueva York". La confusión (posiblemente intencionada) se extendió por  Internet y perdura hasta nuestros días.

Misteriosos 129 años

Napoleón y Hitler compartieron un mismo afán: conquistar Europa. Una cifra, 129, les une. Napoleón tomó el poder en 1804 y Hitler, en 1933, 129 años después. Napoleón entró en Viena en 1809. Hitler en 1938 (129 años de diferencia). Napoleón entró en Rusia en 1812. Hitler en 1941 (ídem). Napoleón perdió la guerra en junio de 1815 y Hitler en abril de 1945, 129 años y 10 meses después.

Ambos fracasaron en su intento por invadir Rusia, y fueron vencidos por el mismo enemigo: el invierno.

¿Cuestión de azar?

La suerte juega sus bazas, pero, ¿es posible manipular la suerte? En julio de 1891 un inventor llamado Charles Wells consiguió 'saltar la banca' del casino de Monte Carlo en once ocasiones, dejando sin fondos al mismo. Ganó 23 veces en 30 apuestas sucesivas a la ruleta y se fue con un millón de francos.

Ganó 23 veces en 30 apuestas sucesivas a la ruleta y se fue con un millón de francosRegresó en noviembre y consiguió algo prácticamente imposible: realizó dos apuestas idénticas sobre el rojo y el negro y ganó ambas. La tercera vez apostó sobre el cinco, 35 contra 1, y ganó. Repitió cinco veces la operación y el cinco salió cinco veces. Se hizo con otro millón de francos. Los detectives del casino no pudieron descubrir su método; él aseguraba que se trataba de suerte.

Al año siguiente regresó con mucho dinero para apostar procedente de inversores a los que había convencido de su buena estrella. Ganó hasta en seis ocasiones, pero después lo perdió todo. Incapaz de pagar sus deudas, fue arrestado por estafar a sus socios y condenado a ocho años de prisión en Inglaterra y tres en Francia. Irónicamente, murió en la pobreza, pero su suerte inspiró una canción popular, un libro y una película.

Providencia divina

La revista Life relataba en 1950 un golpe de suerte extraordinario acontecido en el pueblo de Beatrice (Nebraska). Los miembros del coro estaban convocados en la iglesia para las 19.20 h, pero ese día los quince componentes llegaron tarde por las más diversas razones. Algo providencial les impidió acudir a la cita y a las 19.25 h, cinco minutos después de la cita a la que nadie acudió, la iglesia estallaba a causa de un fallo de la caldera.

El crucigrama indiscreto

Hoy en día Internet se ha convertido en una excelente plataforma para dar a conocer sucesos extraordinarios. Uno de ellos se refiere al desembarco de Normandía.

Internet se ha convertido en una excelente plataforma para dar a conocer sucesos extraordinariosLos códigos de esta operación eran alto secreto: Utah, Omaha, Mulberry, Neptune y Overlord se referían, respectivamente, a las playas de desembarco, el puerto artificial, la operación naval y la operación completa.

Pocos días antes del día D, uno de los coroneles encargados de la operación comprobó horrorizado que esta misma serie de palabras aparecía en el crucigrama del diario London Daily Telegraph. El almirantazgo estuvo a punto de cancelar el desembarco temiendo un acto de espionaje. Sin embargo, resultó ser pura coincidencia.

Nombres señalados

Llamarse Hugh Williams en Irlanda es algo relativamente común, pero ciertas coincidencias van más allá de lo ordinario.

El 5 de diciembre de 1664 un ferry naufragó en el estrecho de Menay (mar de Irlanda). Sólo sobrevivió un pasajero: Hugh Williams. Otro 5 de diciembre, el de 1785, otro barco se hundió en el mismo lugar. Y, de nuevo, un único superviviente: se llamaba Hugh Williams. Finalmente, el 5 de agosto de 1820, un velero perdió a veinticuatro de sus pasajeros en esas mismas latitudes. Un hombre fue rescatado con vida: Hugh Williams.

No menos asombroso resulta el caso del asesinato de Sir Edmond Godfrey en 1911. Tres hombres apellidados Green, Berry y Hill fueron ahorcados en Londres acusados de asesinarle en su residencia de Greenberry Hill. ¿Simple casualidad?


¿Leyenda urbana o verdad?

Cuentan que el 28 de Julio de 1900, el rey Humberto I de Saboya cenaba en un restaurante cuando observó que el dueño se le parecía mucho. También se llamaba Humberto, los dos habían nacido en Turín en el mismo día y se habían casado con una mujer llamada Margherita.

A la mañana siguiente, el dueño del restaurante murió en una cacería. Poco después, un anarquista se abalanzó sobre el rey y lo mató de tres disparos.

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