Que levante la mano quien no haya tarareado alguna vez a Loquillo. Porque este artista de los ochenta, que, sin necesidad de reinventarse ha aguantado todos estos años en el siempre olvidadizo mundo de la música, no sólo es una época, es un personaje ("Sigo vistiendo de negro porque no están los tiempos para otro color"), un estilo, un peinado y una canción. No hay karaoke ni adulto que no se lo sepa: Cadillac solitario.
Este viernes y el sábado muchos podrán volver a acompañar al rockero, pues dentro de esta segunda parte de su gira Balmoral toca parada en la capital.
Este último disco, Balmoral, con el que lleva un año de gira, es el primer trabajo de Loquillo sin Trogloditas: "Se acabaron porque se murió su guitarrista y no quedaba ningún miembro original. Y no tengo nada que ver con el revival que estamos viviendo. Hago discos desde hace 30 años, e intento estar al margen de eso. Es un fenómeno de cuarentones". Ya lo decíamos: además de un artista, un estilo, un personaje.
* Joy Eslava: c/ Arenal, 11. Viernes y sábado, a las 21 horas. Entradas: 30 euros.


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