El robot imita el movimiento real de un pez. (Jonas Borg/REUTERS)
Ampliar
Un pez robot desarrollado por científicos británicos va a ser soltado en aguas de Asturias para detectar contaminación. Si las pruebas del próximo año del primero de los cinco peces robot en el puerto de Gijón tienen éxito, el equipo espera que sea utilizado en ríos, lagos y mares de todo el mundo.
Los peces robóticos tienen sensores químicos
Los robots con forma de carpa, que
cuestan 20.000 libras cada uno (unos 21.250 euros), imitan el movimiento de un pez real y están
equipados con sensores químicos para localizar contaminantes potencialmente peligrosos, como filtraciones de barcos o de tuberías subterráneas.
El pez trasmitirá la información a tierra utilizando tecnología Wi-Fi. A diferencia de otro pez robot, que necesitaba controles remotos, éste podrá navegar de forma independiente sin ninguna interacción humana.
El robot mide un metro y medio
Rory Doyle, científico investigador en la compañía de ingeniería
BMT Group, que desarrolló el robot con investigadores de la
Universidad de Essex, dijo que había buenas razones para hacer un robot con forma de pez, en lugar de un minisubmarino convencional. "Utilizando un pez robótico estamos partiendo de un
diseño creado por cientos de millones de años de evolución que es increíblemente eficiente energéticamente", declaró.
"La eficiencia es algo que necesitamos para garantizar que nuestros sensores de detección de contaminación pueden navegar en el entorno submarino durante horas y horas". El pez robot tendrá 1,5 metros, aproximadamente el tamaño de una foca.
CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE GIJÓN Y OVIEDO
¡Sé el primero en hacerlo!