La actriz mexicana Salma Hayek tiene sangre libanesa, pero está muy orgullosa de sus raíces mexicanas. Unida al multimillonario francés François-Henri Pinault y madre reciente de una niña a quien ha puesto por nombre Valentina, su nueva condición no le ha restado un ápice de agresividad y carácter. Hace tan sólo unos días, según publica El observador on line de Venezuela defendió a un admiradora que entró en la tienda Bottega Veneta para saludarla. La noticia ha sido ampliamente difundida en diversos medios latinos.
La escena parecía extraída de la película Pretty Woman. Como con Julia Roberts, la gerente de la tienda se comportó de manera abyecta con la fan, de origen latino, a quien llegó a impedir el paso.
Salma, indignada, gritó: "Sólo me quería saludar, ¿Qué te pasa? ¿Te ha pedido algo?". El único delito de la admiradora, una mujer mexicana de 60 años, fue comentar a Salma: "Te vi chiquita en Teresa, mija". Tan enfadada estaba Salma que se fue sin llevarse las ropas que pensaba adquirir y le pidió disculpas a la admiradora. Salma es clienta habitual de la tienda Bottega Veneta en Beverly Hills.




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