El hospital Ramón y Cajal encomienda las urgencias quirúrgicas a dos médicos residentes sin que tengan una supervisión directa de un médico adjunto, denuncia hoy El País , que se hace eco de la dimisión "irrevocable" de la jefa del servicio de urgencias, Carmen Concejo, por la precariedad de medios.
En su carta de dimisión, Concejo explica que la falta de un médico adjunto en urgencias quirúrgicas (cardiaca, vascular, digestiva, urología y general) "alarga el tiempo en la toma de decisiones y demora la cirugía urgente, factor principal de supervivencia de estos pacientes".
"Es peligroso y malo"
El sindicato Movimiento Asambleario de Trabajadores de Sanidad (MATS) coincide con la doctora Concejo: "No se puede dejar a un médico en formación esa responsabilidad. Es peligroso y malo para el residente". Además, vulnera un decreto que fija que los médicos residentes deben contar con el apoyo de médicos adjuntos.
La dirección del Ramón y Cajal asegura que la calidad del servicio está garantizada con la guardia de tres médicos en planta y cree que el hecho de que no estén en urgencias "no repercute en la calidad del servicio".


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