Mientras Alberto Contador se vestía de amarillo, en la edición online del diario danés B.T. hablaba Michael Rasmussen tras su obligada salida del Tour de Francia. El danés está indignado y harto.
"Estoy hasta las narices. Han arruinado mi carrera. Es un tremendo golpe, ahora no sé qué hacer ni adónde ir", aseguro dolido el ciclista del Rabobank, equipo que decidió excluirle del Tour.
Según el ciclista, sus compañeros están también por los suelos a consecuencia del escándalo.
Medios holandeses han afirmado que las informaciones que han precipitado su exclusión procedían de un ex-colega, el italiano Davide Cassani, actualmente comentarista de la RAI.
Rasmussen había dicho hasta ahora que no atendió a las llamadas para realizar controles antidopaje porque no estaba localizable, ya que se encontraba de viaje por México, de vacaciones, con su mujer.
Cassani afirmó haberlo visto en ese periodo entrenándose en Italia, donde tiene su residencia Rasmussen.




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