El presidente estadounidense, George W. Bush, aseguró este jueves en un discurso pronunciado ante la Academia de la Marina de Guerra en Newport (Rhode Island), que "un día, el Buen Dios se llevará a Fidel Castro", el líder cubano.
Sólo hay un país antidemocrático en nuestra vecindad y ése es Cuba
Bush hizo esta declaración en respuesta a la pregunta de un graduado colombiano de la Academia sobre la situación en Latinoamérica.
"Seguiremos presionando a favor de la libertad en Cuba. Un día el Buen Dios se llevará a Castro", dijo Bush, lo que motivó las risas de los asistentes.
"Sólo hay un país antidemocrático en nuestra vecindad y ése es Cuba. Creo firmemente que los cubanos deben vivir en una sociedad libre. Nos interesa que Cuba sea libre y les interesa a ellos que no tengan que vivir bajo una forma de Gobierno anticuada, que es represivo", dijo Bush en su respuesta, en la que también hizo un repaso a la relación de EEUU con Colombia y Brasil.
A preguntas de si Bush estaba deseándole la muerte a Castro, el portavoz del Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca, Gordon Johndroe, indicó que el presidente "comentaba un hecho inevitable".
Desclasificados planes de la CIA contra Castro
Por primera vez en casi medio siglo, Fidel Castro transfirió el poder temporalmente a su hermano Raúl, en agosto de 2006, tras ser sometido a una operación por un problema intestinal.
Las palabras de Bush se producen solo días después de que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos diera a conocer este martes los detalles sobre un intento de asesinato del líder cubano, entre algunos de los abusos perpetrados por este organismo entre los años cincuenta y setenta.
El intento de asesinato se encuentra descrito en los documentos conocidos como "joyas de la familia", desclasificados hoy por la CIA y que revelan, entre los abusos de aquella época, también tentativas de secuestro o espionaje a periodistas, disidentes e incluso sus propios funcionarios.
Según las cerca de 700 páginas de documentos desclasificados, en 1960 la agencia de espionaje quiso usar a un miembro de la mafia, Johnny Roselli, para matar a Castro en "una acción tipo gángster".
El funcionario de la CIA Richard Bisell se puso en contacto en agosto de 1960 con el coronel Sheffield Edwards, de la Oficina de Seguridad, para determinar si tenía algún contacto que pudiera ayudar "en una misión delicada", cuyo objetivo era la muerte de Castro.
A causa de la naturaleza "extremadamente delicada" del plan, "sólo un pequeño grupo resultó informado".
Una fuente de la Oficina de Seguridad, Robert Maheu, propuso el nombre de Roselli, un supuesto miembro de la mafia.
Maheu contó a Roselli en una reunión en Nueva York que una compañía que estaba sufriendo fuertes pérdidas económicas debido a las medidas de Castro en Cuba estaba dispuesta a pagar 150.000 dólares de entonces para eliminar al gobernante cubano.


FT asegura que el BCE ha rechazado el plan para rescatar a Bankia
Bruselas estudia dar un año más a España para cumplir el objetivo del 3% del déficit
Torres entra en escena en el amistoso ante Corea
Kristen Stewart: "No me veo ni pura ni perfecta"
Aguirre fracasa en su intento de vender el Canal de Isabel II
Óleos hiperrrealistas contra el posado constante de las redes sociales
Prisiones se gasta 132.000 euros en 670 teles que no instalará
Multados 230 participantes en la 'primavera valenciana'



¡Sé el primero en hacerlo!