Los estadounidenses son menos felices hoy de lo que eran hace 30 años, debido a la mayor cantidad de horas de trabajo y al deterioro en la calidad de sus relaciones con amigos y vecinos, reveló un estudio italiano.
Los investigadores presentaron su trabajo en una conferencia sobre 'Políticas para la felicidad' en la Universidad de Siena, en Italia, y destacaron dos fuerzas importantes que impulsan la felicidad: el mayor ingreso y las mejores relaciones sociales.
Si bien el ingreso estadounidense promedio aumentó en los últimos 30 años, su aporte a la felicidad se vio ampliamente superado por la reducción en la calidad de las relaciones durante el mismo período.
Crece la soledad
"La principal causa es la disminución del llamado 'capital social'; el aumento de la soledad y de la percepción de los otros como (personas) de poca confianza e injustas", dijo Stefano Bartolini, uno de los autores del estudio.
"Los contactos sociales han empeorado, las personas tienen cada vez menos relaciones entre vecinos, parientes y amigos", agregó el autor.
Bartolini y otros dos investigadores italianos observaron datos desde 1975 hasta 2004, recopilados por los Sondeos Sociales Generales, que se realizan anualmente y controlan los cambios en la sociedad estadounidense a través de entrevistas con miles de personas.
En Europa somos más felices
En cambio, según la limitada información disponible, la tendencia a la felicidad se mantuvo estable en Europa, que aparentemente habría evitado algunos de los cambios laborales vividos en Estados Unidos, como la jornada más extensa y la mayor presión.
"Otra causa importante es que la sociedad estadounidense vivió en los últimos 30 años un gran aumento de la competitividad, comparada con Europa. En Estados Unidos, si se pertenece a la clase media, es más fácil volverse pobre que en Europa. Eso genera un estado de inseguridad", añadió el autor.




La UE cree que el Gobierno pudo inflar el déficit
En España se descargan 1,4 millones de apps al día
Cuando ellas tienen el mando, ¿lo hacen mejor?
Un Franco congelado llega a ARCO 2012
El mexicano Jorge Volpi gana el Premio Planeta-Casa de América
Los candidatos invisibles de los Goya
El PP cada vez entiende "menos" a las agencias de rating
Rajoy, sobre los guiñoles: "El mayor desprecio es no hacer aprecio"



¡Sé el primero en hacerlo!