El zoológico de Berlín ha tomado cartas en el asunto para evitar que al pequeño Knut, un oso polar de tres meses, se le deje morir.
37
Fotos
Tras ver morir a su hermano gemelo y ser rechazado por su madre, Tosca, el cachorro fue adoptado por un cuidador del parque llamado Thomas Doerflein, quien no escatima en mimos al cuidar al animal.
Su 'padre adoptivo' se trasladó a vivir dentro del zoo para estar cerca de Knut, le da el biberón y le lava como si fuese un bebé. Incluso le toca canciones de Elvis con la guitarra y le hace regalos por Navidad, según los periódicos alemanes.
No es apropiado y es una violación seria de los derechos de los animales
“No es apropiado y es una violación seria de los derechos de los animales; de hecho, debía haber sido sacrificado”, asegura el ecologista Fran Albretch al diario alemán Bild.
Sin embargo, los responsables del zoológico no piensan cambiar de opinión y consideran que esta petición es un "completo sinsentido".
Y es que Knut ya se ha hecho un hueco en el corazón de los berlineses. El osito se ha convertido en un especie de símbolo para la ciudad e incluso la fotógrafa Annie Leibovitze ha escogido su imagen para formar parte de una nueva campaña para el cambio climático.



Montoro dice que la reforma laboral no creará empleo por sí misma
"Inspección ocular" para buscar a Marta del Castillo
'The River', terror y misterio en el Amazonas
El mensaje del Madrid para conseguir la Liga es el de humildad
Realismo con boli Bic
Grecia aprueba los recortes que pide Europa
'La piel que habito', premio en los BAFTA
El deseo sexual de los españoles, afectado por la crisis



¡Sé el primero en hacerlo!