El método empleado por los anunciantes no es malo, si no fuera porque la mayoría de las vallas son ilegales al ubicarse a escasos metros de la calzada. Distraen al conductor y, además, están en La Vega, zona protegida.
20 minutos ha realizado un recorrido por algunas de estas carreteras y en un radio de diez kilómetros alrededor de la capital hemos contabilizado 130 vallas susceptibles de ser ilegales.
La Junta de Andalucía y la Diputación, titulares de estas vías y que disponen de brigadas especializadas en su mantenimiento, sancionan todos los meses a unos 12 anunciantes. Las multas, según el jefe del servicio de carreteras de la Junta, Antonio Ruiz, «van desde los 600 a los 120.000 euros, dependiendo de la gravedad y la reincidencia». Muchos de estos casos, añaden fuentes de La Diputación, «llegan a los tribunales y las vallas son retiradas finalmente por una orden judicial».
Ejemplos
La Zubia: La titularidad de la carretera es «una incógnita», según su alcalde. En la vía hay una treintena de vallas.
Las Gabias, Cúllar, Belicena: Desde el hospital de la Inmaculada hasta la rotonda donde se bifurca el camino hacia estos pueblos hay más de 30 vallas publicitarias en unos tres kilómetros.
Ogíjares: Desde Granada hay 25 carteles y hasta Otura, otros nueve.
Proteger al conductor
La normativa estatal (1994/2641) prohíbe los carteles publicitarios junto a las carreteras para evitar que los conductores se distraigan y sufran un accidente. La invasión del parque periurbano de Granada por parte de los anunciantes ha sido denunciada por la plataforma Salvemos La Vega ante la Dirección General de Tráfico y la Junta de Andalucía.


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