Correa - cuya amistad con el presidente venezolano, Hugo Chávez, preocupa a los inversores - subió a un 27 por ciento en las intenciones de voto, desde el 26 por ciento de una semana, según el sondeo de la firma Informe Confidencial que incluye a los votos nulos y blancos.
Excluidos estos votos antisistema, metodología con la que la corte electoral define al ganador, Correa obtendría el 35 por ciento, cinco puntos porcentuales menos que la cifra requerida para obtener la presidencia en una sola vuelta.
La Constitución prevé que no será necesario una nueva consulta si Correa - quien dejó de ser un desconocido profesor universitario tras un polémico y fugaz paso por el Ministerio de Economía en el 2005 - obtiene la mayoría absoluta o el 40 por ciento de los votos válidos con una diferencia de 10 puntos porcentuales.
El ascenso del independiente de 43 años, quien ha prometido liderar una revolución para cortar el poder de los partidos hegemónicos y reestructurar la deuda externa, ha golpeado los bonos ecuatorianos pues los agentes temen que logre una victoria en una sola votación, un hecho inédito desde el retorno a la democracia en 1979.
Pero mientras Correa aún requiere cinco puntos porcentuales más de apoyo para evitar una segunda vuelta el próximo 26 de noviembre, la duda continúa siendo quién lo acompañaría en esa consulta por la presidencia del quinto producto de crudo de Sudamérica.
PUGNA POR SEGUNDO LUGAR
El socialista León Roldós y el populista Álvaro Noboa libran una encarnizada batalla por la segunda casilla para la segunda vuelta, con la convicción de que Correa aún no tiene la batalla ganada y se avecina el período más turbulento de la campaña.
La última encuesta de Informe Confidencial muestra que Roldós concentra el 17 por ciento del total de las preferencias frente al 20 por ciento del sondeo previo, en línea con su progresivo descenso producto de sus fallos en la estrategia promocional y sus vacilantes posturas frente a temas clave.
Noboa, considerado uno de los hombres más ricos de América Latina, se convirtió en la sorpresa al repuntar del 11 al 16 por ciento en las intenciones de voto producto de una agresiva campaña mediática y la distribución de bonos monetarios, ordenadores y sillas de ruedas a los electores.
Pero excluidos los votos inválidos, Roldós tendría el 22 por ciento y Noboa el 21 por ciento, lo que de ratificarse en las urnas podría llevar a Correa en el Palacio de Carondelet sin la necesidad del balotaje, en línea con el precepto constitucional.
Informe Confidencial - que entrevistó a 1.430 personas - no brindó datos respecto a una segunda vuelta.
El presidente electo asumirá en enero, pero los mercados se han mostrado nerviosos por la evolución política de Ecuador, en la medida que los candidatos líderes apuestan por fórmulas que podrían alentar el caos en un país que ha visto desplomarse a tres presidentes en la última década.
El principal reto del futuro mandatario será reconstruir los lazos de la maltrecha relación entre la población y la clase política, ampliamente percibida como corrupta e ineficaz para afrontar los problemas del país, principalmente la pobreza, que afecta al 60 por ciento de los 13 millones de ecuatorianos.
/Por Alexandra Valencia y Carlos Andrade García/.*.


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