Él quiere que le llamen 'Pricasso' -prick, en el argot vulgar, significa pene-, pero su verdadero nombre es Tim Patch.
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Fotos
Aunque no es un artista al uso, sí que tiene ese pequeño toque de locura de los grandes genios.
Si Pollock se colgaba de un arnés para soltar chorros de pintura desde el techo y Dalí llegó a pintar con huevos -los llenaba de pintura y los estrellaba contra el lienzo-, Patch sustituye el clásico pincel por una herramienta mucho más original: su pene.
Basta con ver el retrato de Alan Length que presentó en la apertura de la décima edición de Sexpo en Sidney (Australia) -una exposición que pretende ser la mayor muestra artística de sexo para adultos del mundo- para saber que le ha cogido el 'gustillo' a la técnica, pues, a tenor de los medios, no se le da nada mal.
Patch comenzó a pintar de esta forma tan peculiar cuando un amigo suyo le pidió un retrato mientras ambos celebraban el Año Nuevo. Y entre broma y broma... surgió la técnica del pene-pincel.
¿Su caché? El artista, que sólo usa pinturas a base de agua, vende sus obras por unos 250 dólares.


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