Según el dueño del negocio, Pedro Herrera, la bomba fue trasladada desde el sótano hasta el patio trasero del restaurante, mientras llegaban los artificieros de la Guardia Civil.
La bomba tiene 95 centímetros de largo y 25 de diámetro, con espoleta (aparato que se coloca en la boquilla y sirve para dar fuego a la carga) y aletas direccionales en su parte trasera.
Según el historiador Javier García del Toro, puede tratarse de un proyectil lanzado por un avión de la Legión Cóndor alemana.
La Guardia Civil acordonó la zona donde se encuentra el restaurante, en la avenida de Ginés Campos, para impedir que se aproximaran al lugar vecinos y curiosos.
El equipo de desactivación de explosivos llegó al lugar del hallazgo y, tras comprobar que no tenía carga, la destruyó.




Lobo suspende a los responsables de la cárcel donde murieron 300 presos
La serie 'Glee' homenajea a Whitney Houston
Empresas digitales recurren el reglamento de la ley Sinde
Las 20 horas lectivas se mantendrán durante la crisis
Manos Limpias pide imputar a la infanta Cristina
Los empresarios aplauden la reforma laboral
RTVE desvela las canciones candidatas a viajar a Eurovisión
¡Sé el primero en hacerlo!