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Una mente maravillosa

Una mente maravillosa
Estar en un grupo que estimule sus capacidades es fundamental para los superdotados. (S. González)
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Superdotados: Las personas con altas capacidades intelectuales –casi el dos por ciento de la población española– requieren una atención especial para poder potenciar su desarrollo.
Aprender a leer y escribir precozmente, mostrar una elevada curiosidad o ser capaz de razonamientos propios de una edad muy superior son rasgos bajo los cuales se puede esconder un superdotado o persona de alta capacidad intelectual.

Existen diferentes niveles para medir si una persona tiene alta capacidad intelectual o no. Los más empleados son el cociente de inteligencia (hay superdotación por encima de 130) o el percentil (la hay superando los 98 puntos).

Adónde acudir

Los propios centros escolares efectúan las pruebas psicométricas de inteligencia, aunque es más recomendable el estudio de salud mental prescrito por el pediatra. Por su parte, los informes de centros privados son caros.

En España, la ley impide que los superdotados se escolaricen fuera de la educación ordinaria, algo que sí es posible en países como los Estados Unidos. Nuestro sistema se basa en la integración, mediante, por ejemplo, la flexibilización del curso escolar, introduciendo otros contenidos añadidos a los propios de su edad o pasando de curso más rápidamente. Cuesta más en términos burocráticos y materiales.

Algunos problemas

La superdotación se da entre el 1,5 y el 2% de la población escolar. Una adecuada atención es fundamental, ya que el 70% de las personas que no son correctamente atendidas terminan la enseñanza secundaria con malos resultados o incluso no la acaban.
Su problema fundamental es la disincronía, una edad mental por encima de la cronológica, lo que conlleva dificultades de socialización y aislamiento. La disincronía convierte el ritmo escolar normal en muy lento para los superdotados, lo que puede derivar en depresión.

Se da una diferencia de género a la hora de afrontar esta situación: mientras que el niño es más molesto y conflictivo, las niñas son más resignadas y ocultan más sus capacidades para evitar rechazos, antes de que acabe estallando el problema.

* Más información en AEST (Asociación Española para Superdotados y con Talento).  www.asociacion-aest.org

M. Eugenia Rodríguez superdotada

«Hay gente que no usa bien sus capacidades»

A los 12 años se dedicaba a estudiar el ADN en los Estados Unidos y con 17 fundó Sapientec, centro que enseña técnicas para mejorar la inteligencia.

¿A qué edad se advierte la alta capacidad intelectual en una persona?

Se evidencia enseguida. Se aprende a andar solo, a leer solo, se nota que un niño es más despierto, tiene curiosidad y una mayor movilidad. Desarrolla talentos a edades muy tempranas y, por ejemplo, habla sin diminutivos y con un lenguaje más rico que otros niños de su edad.

En su caso, emigró a los Estados Unidos, donde se abren más posibilidades...
Allí existen centros específicos para personas superdotadas. A los doce años entré por oposición en el Instituto de Investigación Científica y Ecológica para estudiar el ADN. Estudié 26 carreras allí, especializándome en neurociencia, inteligencia artificial o informática.

¿Y en España?

Aquí me examinaba al mismo tiempo. Saqué otras siete carreras, tres en música y derecho, por ejemplo.

¿Cómo es posible conseguir semejante currículum a los 37 años?

Todo es cuestión de concentración y organización. Una cosa es tener un cociente de inteligencia elevado y otra distribuir bien esa inteligencia. Hay gente que no usa bien sus capacidades.

Bio

Tiene 37 años,  un cociente de inteligencia de 218 (la media está entre 95 y 110) y 33
carreras universitarias.

15 Comentarios
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Dice ser guau
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Dice ser guau, 18.04.2006 - 16.18h

¡Ole, ole y ole!

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Dice ser carlos
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Dice ser carlos, 29.05.2006 - 20.23h

Pues no se que vas a hacer con 33 carreras, me parece una perdida de tiempo, y el que mucho abarca poco aprieta, si es feliz encerrada pasando la vida en la universidad, pero la vida son más cosas que eso, aparte de que el coeficiente intelectual no lo es todo, solo mirar a Edinson con un coeficiente normalito y todo lo que logró hacer.

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Dice ser Manako
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Dice ser Manako, 02.06.2006 - 06.08h

Admirable! Claro que con ventaja, aunque sea innata...¡quien me diera poder estudiar la mitad de las carreras que has estudiado tu! Carlos, creo que todos sabemos que la vida no es solo estudiar (y el que no lo sepa aun que se entere), pero si es aprender. Aprender siempre cosas nuevas. Y en la universidad, se aprende un monton!
Ay, yo con aprobar este cuatrimestre, de momento, me conformaría

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Dice ser isil
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Dice ser isil, 14.06.2006 - 21.30h

De verdad que desde que nací, siempre he tenido la duda, de si soy una persona con una alta capacidad intelectual o es que soy gilipollas?. Ayudadme.

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Dice ser Pedro
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Dice ser Pedro, 26.06.2006 - 06.25h

He echo los test pertinentes y mi coeficiente es inferior a la media.
Durante toda mi vida he arrastrado graves problemas, fracasando en los estudios,amèn de otros problemas.
El desconocimiento sobre las altas capacidades es tan enorme que para sacudirse el problema de encima,la susodicha psicologa me ha enviado literalmente al neurologo.Naturalmente me neguè a contestar a muchas de sus preguntas por lo anteriormente expuesto.Cuento con un Ci elevado en el verbal y bajisìmo en el manipulativo.Creo que ha esto se le denomina disincronia.
Soy en suma un superdotado con talento.
Aprendì a leer sin que nadie me enseñase(solo) a la edad de cuatro o cinco años.Como todo superdotado me gusta aprender y siento una enorme curiosidad por todo lo que me rodea.
Podrìa seguir y seguir...pero tengo la sensaciòn de que el superdotado con gafas de culo de botella serà lo que prime.Tambièn se nos dice que somos canijos,o que devemos parecernos a Marta Rodriguez,de quien he leido la entrevista en esta pàgina.No todos los superdotados destacan,y desde luego no somos supermanes ni lo sabemos todo.Simplemente tenemos una capacidad mayor que los demàs para aprender.Hay quienes incluso dicen que los superdotados no existen...
Un saludo y muchas gracias.

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Dice ser Pedro
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Dice ser Pedro, 28.06.2006 - 10.31h

Se me olvidaba añadir que si Marta rodriguez y algùn otro AC o superdotado,como carlos Blanco no hubiesen tenido la suerte de ser ser detectados desde la infancia y potenciadas sus capacidades,estes hubieran arrastrados los mismos problemas y terminarian del mismo modo que muchos de nosotros en la edad adulta
Medios humanos y materiales en España,nulos.
las palabras eso son y se las lleba el viento.

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Dice ser PEDRO
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Dice ser PEDRO, 28.06.2006 - 10.42h

COMENTARIOS DE UNO DE TANTOS PADRES CON UN NIÑO CON ALTA CAPCIDAD.


Hola a todos.

Me pregunto por qué pasa esto, me pregunto si es tan costoso para un colegio un niño así y a propósito os comento lo siguiente:

Tengo un hijo que cumplirá 6 años en agosto. Por lo tanto, el próximo curso comenzará educación primaria. El niño ha pasado por dos colegios y ha tenido "graves" problemas de adaptación. En el primero el diagnóstico fue el de "niño conviviendo en una familia desestructurada" (¡¿?!) La madre y yo, su padre, nos quedamos pasmados cuando oímos eso... En el colegio actual la cosa ha cambiado. El diagnóstico, a falta de confirmación médica, es de hiperactividad. Según el informe que nos acaban de dar "el niño cumple los 9 síntomas de Desatención (A1) y los 9 síntomas de Hiperactividad-Impulsividad (A2) por lo que podríamos considerar un trastorno de tipo combinado".

No sólo esto, además, como si hubiera cierta intención de cargar las tintas sobre la rareza del niño, en el mismo informe se dice que se le observan onicofagia (lo que es totalmente incierto) y tricotilomanía (también absolutamente incierto). Se añade que el niño "tiene mucha fantasía y disfruta jugando a personajes imaginarios y asustando a los otros niños. Parece tener problemas de distinción entre la realidad y la ficción. Tiene un carácter sensible y testarudo y no se relaciona con soltura con otros niños"

Desde que el niño llegó a este colegio y, sobre todo, teniendo en cuenta la experiencia que traíamos a cuestas, hablamos con la psicóloga del centro. Le contamos que con, más o menos, año y medio, identificaba y reconocía, correctamente, todas las letras del alfabeto; que su desarrollo lingüístico siempre había estado por encima de las pautas de su edad, que a los tres años ya podía hacer sumas y restas sencillas y que, sin embargo, era muy "patoso" con un retraso notable en sus habilidades psicomotrices; que sí era terco y tremendamente sensible; que mostraba muchos signos de ansiedad pero que estos desaparecían o se mitigaban mucho durante las vacaciones; que era muy reacio al fracaso y que eso le hacía inhibirse ante la posibilidad de hacer algo mal o de equivocarse...

La respuesta de la psicóloga fue que, posiblemente, habría desarrollado alguna fobia. No obstante, la situación de ansiedad continuó durante todo el curso, si bien se mitigó mucho hacía su mitad gracias a los esfuerzos ímprobos de la profesora que tenía.

Al comenzar el último curso de infantil, todo lo que se ganó, se ha perdido. El crío ha vuelto a presentar signos serios de ansiedad y ha entrado en una dinámica de enfrentamiento continuo con su profesora. En su momento, hablamos con ella tratando de explicarle que las continuas estancias "en el rincón de pensar" no iban a dar ningún resultado. Intentamos convencerla de que se despreocupara en lo posible de "terminar el programa"; que no era necesario que enseñara al niño a leer, ni a sumar, ni a restar. Que su problema no era asimilar conocimientos; que en un día su madre le había enseñado a mover las piezas de ajedrez y que en unas cuantas partidas ya ganaba habitualmente al programa "Deep Junior 9" en el ordenador (en el nivel básico, claro está) Que lo que iba a dar resultado con el niño, era que lograra hacerse con su confianza; que si lo tenía que castigar, lo hiciera pero que luego era imprescindible una reconciliación muy aparatosa e intensa. La respuesta que obtuvimos fue una mirada irónica que parecía decir: "Ya, los papás con el hijito único más guapo, más listo y más bueno del mundo"

El niño, como os he dicho, es casi exageradamente sensible. Sufre tremendamente el rechazo. Su queja, durante todo el curso, ha sido que M, la profesora, sólo gruñe y grita y da "órdenes arbitrarias, como los tiranos" (sic). Su estado se ha ido empeorando a ojos vista y la única respuesta que hemos conseguido ha sido el informe que he citado antes.

En esta última reunión con la tutora y la psicóloga se nos dijo que el niño presentaba "un perfil de inteligencia bajo", graves deficiencias psicomotoras y, como ya he dicho, todos los síntomas de la hiperactividad

Le contestamos que una hiperactividad que se manifiesta sólo en el colegio nos parecía una hiperactividad muy rara, que lo del perfil de inteligencia bajo nos sorprendía mucho por dos motivos: uno porque el niño presenta y había venido presentando capacidades superiores a las habituales; y dos porque siendo su comportamiento en clase tan inadaptado y él tan incapaz de fijar su atención en las tareas, no comprendíamos cómo las "fichas" estaban bien hechas y las notas eran buenas o excelentes, sobre todo en áreas como "comunicación y percepción", "identidad y autopercepción" y "medio físico y social"

Tanto la profesora como la psicóloca se ratificaron en su juicio sobre el perfil de inteligencia bajo e insistieron en la presencia de todos los síntomas de TDHA y que eso, en primaria, le iba a traer graves problemas.

Conclusión, pese a todas las apariencias, tienen ustedes un hijo cortito, problemático y con un TDHA como una casa y nos pasamos por el forro lo que nos digan porque ya sabemos que es hijo único y lo que suele pasar con los papás de los hijos únicos.

Ni hablar de evaluar seriamente las capacidades del niño. A nosotros no nos dijeron que no existen los superdotados, simplemente su inexistencia es tal que ni discutirlo merece la pena. Mejor le mandamos al neurólogo, adornamos el informe con algunas cositas más de las reales, como la de la tricotilomanía y, en el próximo curso, nos traen al niño SEDADO.

Como os he dicho, el niño cumplirá 6 años en agosto y creemos que ha llegado el momento de no perder más tiempo y de buscar un diagnóstico real. Sin embargo empezamos a estar preocupados. Preveo un lucha encarnizada durante el próximo curso y a mi hijo padeciendo las secuelas de ésta.

En fin, disculpad lo extenso de este mensaje. Como veis, los padres empezamos a estar, también, un tanto nerviosos.

Saludos a todos y gracias.

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Dice ser PEDRO
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Dice ser PEDRO, 28.06.2006 - 10.57h

De aquí a unos días el Ámbito de Investigación y Difusión María Corral celebrará las XXII Jornadas Interdisciplinarias «Aprender a pensar». Por lo tanto, se estudiará la capacidad de pensamiento, de comprensión, de diálogo, de maduración, de reelaboración de las ideas y de los conocimientos, de manera que a la persona, en su elaboración progresiva del pensamiento, se le haga fácil y cómoda la asimilación de conceptos y pueda utilizarlos adecuadamente.

Se hace una selección de alumnos, muchas veces a partir de expresiones como «es una persona de talento», «es el primero de la clase», «entiende todo lo que le explicas». De entre ellos, no siempre tiene que salir el superdotado. El mundo del superdotado es demasiado desconocido y, a veces, mitificado. No sabremos nunca si son muchos o pocos, tampoco si lo son sólo en algunas materias. Seguramente hay superdotados en lo que respecta a sentido organizativo, en el canto, en el trabajo manual, en un tipo de deporte o de juego, pero hay muchos que probablemente nunca tendrán la oportunidad de estudiar en un centro especializado. Quizás entre todos lo «hacemos». Algunos creen que se tendrían que crear escuelas, ambientes o grupos especiales para que aún fueran más superdotados o para que se encontraran más a gusto en la vida. Tal vez es necesario que tengan un régimen de trabajo adecuado para no aburrirse. Quizás el superdotado propiamente dicho destaca en todos los campos intelectuales y tiene una rapidez de comprensión significativa. ¿Sin querer muchas veces se le segrega de su mundo escolar? ¿Se le recuerda demasiado a menudo que tiene coeficientes intelectuales superiores a 130? ¿Qué hay de tópico? Pero, nos preguntamos ¿humana y convivencialmente, son como todo el mundo?

No siempre es fácil aceptar la realidad personal. Es necesario amar y valorar la persona tal como es, sin añadidos extraños ni artificiales. Puede ser muy atractivo reconocer unas personas concretas, llenas de realidades interesantes; pero también debe serlo igualmente reconocer la validez de aquellas personas que tienen dificultades en la comprensión, la expresión y la comunicación.

Dicen de los superdotados que aprenden fácilmente, tienen buena memoria, tienen inquietudes, saben preguntar muy acertadamente, quieren saber siempre el porqué de las cosas, son independientes, inconformistas... Y seguramente muchos están cerca de cada uno de nosotros. ¿Quizás el ideal sería que no se les apartara tanto? ¿Tal vez sería bueno que la sociedad les diera unas respuestas integradoras?

Josep M. Forcada Casanovas

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Dice ser PEDRO
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Dice ser PEDRO, 28.06.2006 - 11.00h

En primer lugar, mis más sinceras felicitaciones al Ámbito María Corral por haber sido capaces de abordar un tema tan complejo, controvertido, y marcado por el mal-conocimiento respecto a este fenómeno intelectual específico al que denominamos superdotación.

1) Definición y características de los alumnos superdotados

Para empezar, hemos de partir de una consideración esencial: el niño superdotado es, ante todo, un niño. Un niño en el que debemos contemplar dos aspectos básicos:

A) a nivel emocional posee una edad cronológica igual a sus compañeros, la que le toca por fecha de nacimiento

B) aunque a nivel intelectual es superior al resto y posee un funcionamiento mental más rápido.

Llegar a definir claramente la superdotación es complicado, puesto que es difícil llegar a una unanimidad en el término en sí mismo. Si echamos un vistazo a la literatura existente, comprobamos cómo los distintos autores designan a estos niños de diferentes formas: superdotados, sobredotados, talentosos, sujetos con altas capacidades, genios, brillantes, excepcionales, niños precoces o personas con «un don especial», lo que trae como consecuencia directa que el mal-conocimiento se haga más patente.

Nosotros partiremos de una definición simple: la superdotación es una capacidad general compuesta de una serie de aptitudes intelectuales significativamente más elevadas que en el grupo normal. Por tanto, los superdotados cuentan con capacidades y habilidades generales altas en todas las áreas.

Desde nuestra perspectiva, la superdotación ha de ser entendida a partir de la propuesta de Renzulli (1978; 1986), con base en la conceptualización que realiza en su Teoría de los Tres Anillos, donde se plantea que la superdotación es el resultado de la interacción entre tres elementos o factores determinantes:

(1) una elevada habilidad intelectual, muy por encima de la media poblacional.

Una habilidad intelectual que, medida en términos de Coeficiente Intelectual, ha de ser igual o superior a una puntuación de 130. Por tanto, la capacidad intelectual elevada y superior a la media es un componente necesario, pero no suficiente, para poder hablar de superdotación, contrariamente al estereotipo que mantiene que un superdotado es alguien muy inteligente.

(2) una elevada implicación o compromiso con la tarea

La implicación o compromiso con la tarea implica la «motivación» que muestra el sujeto para abordar un problema determinado, durante un largo periodo de tiempo (llegando incluso hasta la extenuación física), motivación suficiente para garantizar la materialización de su potencial.

(3) una elevada creatividad

Entendiendo la creatividad no como algo que sólo se plasma en las artes escénicas y representativas, sino como la habilidad para generar respuestas a problemas, respuestas que han de ser novedosas, alternativas, originales y de calidad.

Debemos tener presente que la creatividad siempre ha de estar presente en la superdotación, puesto que se puede ser creativo sin ser superdotado, pero para poder ser identificado como superdotado, es preciso ser, además, creativo.

2) ¿El superdotado nace o se hace?

A partir de esta definición, entendemos que este estado intelectual específico no es una capacidad estática ni un regalo de la naturaleza, sino el producto de la interacción entre los factores innatos (genéticos) y el entorno (cultura, aprendizaje, experiencia, familia, amigos) que envuelve al sujeto, lo cual supone afirmar que el superdotado nace y se hace. En función de ello, en la concepción inicial han de ser incluidos los marcos sociales de la familia, el colegio y los compañeros para llegar a la consideración actual de que la superdotación puede y debe ser educada y desarrollada en su plenitud.

3) Características

¿Qué características presentan o pueden presentar estos sujetos? Desde que son muy pequeños, los niños superdotados pueden mostrar una serie de características típicas, fácilmente detectables por la familia:

1) Suelen ser niños precoces para andar, hablar y leer.

2) Tiene una excelente memoria.

3) Muestran una insaciable curiosidad.

4) Se cuestionan, precozmente, temas abstractos como: la muerte, Dios, el tiempo, el hambre, etc.

5) Su capacidad de concentración es muy alta para la actividad elegida.

6) Prefieren el trato con adultos.

7) No aceptan la autoridad sin un razonamiento profundo, y menos si la figura que representa la autoridad no tiene valor para él.

8) Tienden a inventarse normas y juegos nuevos.

9) Tienen dificultades para relacionarse con los niños de su misma edad.

Conviene tener en cuenta que no todos los niños superdotados han de mostrar absolutamente todas las características que normalmente se les atribuyen, y que hay niños que no son superdotados que pueden llegar a mostrar algunas de ellas.

Por tanto, y con base en estas características, debemos ser muy cautos a la hora de etiquetar como superdotado a algún niño. Pensemos que hasta los 12-13 años, momento en que la inteligencia se estabiliza, no se puede catalogar a nadie de superdotado, puesto que, anteriormente, una precocidad o una excesiva estimulación puede llegar a igualarse, en ese momento de los 12-13 años, con el nivel intelectual propio del resto de sus compañeros de igual edad cronológica. Y eso tendría consecuencias muy peyorativas y negativas para los propios niños falsamente identificados como superdotados.

Otro peligro en el que habitualmente se cae a nivel escolar a la hora de identificar a los superdotados y es un error muy frecuente de los padres y maestros: el superdotado nunca será el alumno que mejores notas saca o el que mayor rendimiento obtiene en los aprendizajes. Ése, en todo caso, será un talento académico. Por ello, los superdotados dentro del aula escolar suelen pasar desapercibidos. O, incluso, ser catalogados como niños problemáticos en su conducta o en el manejo de sus emociones. El maestro, como pieza clave en el proceso de reconocimiento de este fenómeno intelectual, no suele ser un buen detector porque asocia superdotado con niño aplicado, obediente, con buen rendimiento de las habilidades académicas. Es más, puede valorar equivocadamente a estos niños por ser muy inquietos, son los que molestan por preguntar constantemente, no muestran interés por las actividades propuestas, no siguen el ritmo de la clase, etc. Estos niños suelen tener problemas de comportamiento porque se aburren y buscan otros entretenimientos, además suelen cuestionar la autoridad, los valores tradicionales o pueden resistirse a realizar actividades que ellos no consideran importantes ni relevantes. Por tanto, es importante distinguir al superdotado del niño con «talento académico» (que es el que saca buenas notas y destaca por su rendimiento en clase). En la población infantil escolarizada las proporciones que, aproximadamente, se dan son: el 5 % es un talento creativo-artístico, el 5 % posee talento académico y cerca del 2 % de la población es superdotada.

4) Principales problemas que pueden aparecer asociados con la superdotación

Cuando un niño superdotado, o bien no es reconocido como tal, o bien no está siendo convenientemente estimulado con base en su potencialidad, pueden aparecer problemas de comportamiento como respuesta a la frustración que está experimentando. Estos problemas pueden ser bien de índole

1) agresiva (el niño da muestras de violencia, tanto verbal como física, fuerte rebeldía, se niega sistemáticamente a seguir ningún tipo de reglas, etc.) o

2) pasiva (vive en un mundo de fantasía, evita el contacto con la gente, no se defiende si alguien le insulta o le pega, etc.).

En realidad, sus problemas psicológicos surgen generalmente de sus propias vivencias en el ámbito escolar, puesto que a nivel familiar no suelen darse conflictos. Ahora bien, sí se evidencia en ellos:

- Se sienten diferentes, solos y no saben por qué.

- Tienen miedo al rechazo social.

- Rinden por debajo de sus posibilidades.

- Algunos sufren trastornos psicológicos por inadaptación escolar.

- Otros muchos llegan al fracaso escolar.

Los rasgos característicos de los superdotados con fracaso escolar serían, entre muchos otros, los siguientes: ansiedad, inseguridad, impresión de aislamiento, sentimiento de torpeza manual y física, sufrimiento al sentir que sus intereses son muy distintos a los de sus compañeros, deseo incesante de leer, etc. Y cuanto más elevadas son sus habilidades intelectuales, mayores son los problemas con los que se pueden encontrar en el ámbito educativo.

¿Cuándo empiezan a surgir las dificultades más evidentes? Alrededor de los 8 o 9 años no se evidencian, aún por lo general, problemas graves a nivel escolar, pero es a partir de los 11 años (más o menos en quinto de primaria) cuando empiezan a surgir distintos síntomas:

- falta de esfuerzo o interés por hacer la tarea o trabajar en clase,

- mal comportamiento,

- baja autoestima, y

- actitud negativa hacia el colegio.

· Además de lo señalado, existen otros síntomas relacionados con la adaptación social. Dado que son sujetos dotados de una elevada observación crítica, de una alta capacidad analítica, y de una marcada incredulidad, los profesores llegan a sentirse «amenazados» por este tipo de alumnos. Así mismo, como se caracterizan por una marcada capacidad de liderazgo y respuestas enérgicas, tienen el peligro de intentar dominar a los demás más que comprenderlos, produciéndose así reacciones intensas provocadas por el rechazo, como la hostilidad, por ejemplo. Su tendencia constante hacia la individualidad y la búsqueda de libertad, les conduce frecuentemente a la soledad, al aislamiento y a la combatividad, así como a una carencia de modelos sociales aceptables con los que identificarse. La mayor parte de los problemas de estos niños son debidos a una mala adaptación entre la sociedad y la educación; por ello el niño superdotado necesita un notable esfuerzo para resolver, además de los problemas propios de la infancia normal, los derivados de su excepcional dotación intelectual.

5) Para los padres...

Contra lo que mucha gente piensa, el hecho de tener un hijo superdotado no implica que haya que «hundirse» en el drama, ni que haya que volverse loco matriculando al niño en múltiples academias para que «llegue a ser...», o bien intentar esconder su condición excepcional superior para protegerlo de los problemas que, según piensan los padres, seguro que aparecerán. Un niño superdotado no es ningún sabelotodo, ningún pitagorín, ningún monstruo... es un niño como otro cualquiera, pero que tiene unas necesidades educativas diferentes. Sin embargo, diferentes o no, hay que atender esas necesidades de una forma adecuada. Lo más conveniente es motivar –que no obligar– al niño a aprender proveyéndole de material conforme lo vaya pidiendo, y siempre respetando sus gustos (y las posibilidades económicas de los padres). Tan perjudicial es forzar a un niño a aprender a tocar el violín, si no le gusta la música, como responder sistemáticamente a sus preguntas con un «eso ya lo aprenderás cuando seas mayor». No hay nunca que olvidar que un niño con altas habilidades cognitivas tiene unas características especiales, y que estas características varían en cada uno en función de sus diferencias individuales. Por consiguiente, cada niño presenta, según sus características cognitivas, emocionales y sociales unas necesidades únicas que requieren una respuesta individualizada en los ámbitos donde éste se desarrolla. Hemos de proporcionar al niño los medios educativos adecuados a través de distintas actuaciones educativas que acabamos de señalar. Pero, por encima de todo, pondremos los medios existentes a nuestro alcance para que el ámbito familiar encuentre todo el apoyo necesario para desarrollar al máximo sus capacidades.

De ahí que, para el ámbito familiar, yo me «atreva» a sugerir la siguiente recomendación: el niño superdotado, repito es un niño. Por tanto, a nivel emocional, debe ser tratado como lo que es: un niño que necesita atención, mimos y afecto. A nivel intelectual, debemos darles lo que nos pidan, pero no más. Todas sus demandas han de ser contempladas y satisfechas, pero no caigamos en la trampa de querer estimular en exceso sus capacidades, puesto que el objetivo como padres es criar y ayudar al positivo desarrollo de todas sus capacidades globales, fomentando su autoestima, no la de crear «super-niños» o «monstruitos» intelectuales.

Desafortunadamente, hoy por hoy, el tema de la superdotación es objeto de un marcado desconocimiento (a pesar de los distintos esfuerzos que se están realizando, pero que parecen no ser suficientes) basado en los distintos mitos y estereotipos que sobre los sujetos con altas habilidades cognitivas abundan. Con base en esto, se sigue considerando que un superdotado es aquél que posee un CI muy elevado, y que no hay que hacer con estos alumnos nada especial, puesto que con su inteligencia ya saben «salir airosos» en el ámbito escolar, teniendo además el éxito asegurado en sus vidas. Desterremos los mitos y estereotipos que existen sobre la superdotación, y ayudemos a estos niños desde todos los ámbitos posibles: familiar, escolar y social. No olvidemos que los niños superdotados son el recurso más valioso que tiene una sociedad. Y sólo con una labor interdisciplinar lograremos revertir sus frutos en beneficio de la sociedad.

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Dice ser jose
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Dice ser jose, 20.07.2006 - 22.03h

es tan buen texto que ni lo voy a comentar

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