Versión impresa

Visita a El Prado

Cientos de crucificados se exhiben ante personas en pantalón corto y minifalda, que no detectan en ellos nada divino, sino más bien algo desagradable y que sólo les quita el apetito sexual. Para compensar, el padre de uno se dedica a rezar en todos los retablos que encuentra y aquello no acaba nunca, porque los hay a manta.

Años después,
si la fobia se ha disipado, irá de nuevo

Años después, si la fobia se ha disipado, se atreverá a entrar de nuevo y sacará otra impresión. Le parecerá que muchas de las ilustraciones podrían ser portada de cómics tipo El Víbora y quedará deslumbrado por la atmósfera de Velázquez y sus Hilanderas y se sentirá invitado a jarana y vino por la ruda alegría de sus Borrachos. La familia real de Goya le parecerá vigente y su Serie Negra abrirá un nuevo archivo para sus pesadillas. Cuidado: el ojo del perro semihundido es una gota destilada de la angustia íntima y deja un poso nítido.

Hemos bloqueado los comentarios de este contenido. Sólo se mostrarán los mensajes moderados hasta ahora, pero no se podrán redactar nuevos comentarios.

Consulta los casos en los que 20minutos.es restringirá la posibilidad de dejar comentarios