Porno en abierto

Soy una persona adulta de 36 años con dos hijos, de siete y tres años. Hasta hace poco podía elegir libremente qué canales ver: podía ver películas, noticias, conciertos y –si me apetecía– también ver con mi pareja un canal para adultos por la madrugada mientras mis hijos dormían. Ahora «papá Estado» ha decidido que no puedo ver estos contenidos para adultos porque para proteger a la infancia de estos canales «indecentes» ha prohibido su emisión a cualquier hora y en cualquier canal si es en abierto. Como padre entiendo y defiendo una limitación en horarios, pero ¿qué necesidad hay de prohibirlos? Me parece sencillamente una vuelta a tiempos que no quiero recordar.