Multiorgasmos con Marina Cope

El viernes leí en 20 minutos la explicación del macronegocio de Marina de Cabo Cope. Los primeros síntomas de placer venían con las cifras, con millones y millones de euros en suspensión, sintiéndote en una nube embriagadora.

Alcancé el primer orgasmo con el anuncio de los empleos que se generarán, imaginándome riqueza y bienestar familiar, mientras presumían de cómo crecía la economía regional.

Sin apenas descanso, conocí las oportunidades que se me ofrecerán para jugar al golf y el clima se fue calentando hasta explotar.

Leí que no utilizarán recursos hídricos, pues se autoabastecerán con unas desaladoras que se construirán, y capté tanta bondad y generosidad que seguía volando en mi nube de placer.

Exhausto, roto, doblegado por el aluvión de iluminaciones que extasiaron mi espíritu y mi cuerpo, logré conciliar el sueño.

Pero soñé, y no me imagino el porqué, con la exposición de los presupuestos regionales para 2006 hecha unos días atrás por la consejera de Hacienda, insistiendo en la figura de unos gastos básicamente sociales y protectores, y de nuevo alcancé el clímax.

Hermanos murcianos, sentid como yo la llamada de estos salvadores y experimentad con sus creaciones, como yo he experimentado. Bueno, ahora en serio, o se lucha cuerpo a cuerpo, o hay que irse de aquí.