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Xbox Series X: la consola con el hardware más potente del mundo no defrauda

Probamos la Xbox Series X, la última consola de Microsoft.
Probamos la Xbox Series X, la última consola de Microsoft.
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Probamos la Xbox Series X, la última consola de Microsoft.
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Valoración:

A finales de 2020 comenzó una guerra que todos estaban deseando: la guerra de las consolas. Uno de los rivales, Microsoft, tenía mucho que aportar con Xbox Series X y en 20Bits lo hemos descubierto durante los últimos meses.

Recordamos que Xbox Series X no llega sola: Microsoft acompaña a su nuevo buque insignia con una hermana pequeña, la Xbox Series S, con menos potencia y dirigida a aquellos que quieren actualizar su consola, pero que ni buscan el mayor rendimiento ni quieren rascarse tanto el bolsillo.

En nuestro caso hemos probado la Xbox Series X y podemos decir que es la mejor y más potente consola de la firma e, incluso, si solo hablamos de hardware, la más potente del mundo. Te contamos los detalles en este análisis.

Xbox Series X mide 15,1cm x 15,1cm x 30,1cm y pesa 4,4kg.
Xbox Series X mide 15,1cm x 15,1cm x 30,1cm y pesa 4,4kg.
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Especificaciones

  • Dimensiones y peso: 15,1cm x 15,1cm x 30,1cm y 4,4kg
  • CPU: 8 núcleos @ 3.8 GHz (3.6 GHz con SMT) Custom Zen 2 CPU
  • GPU: 12 TFLOPS, 52 CUs @ 1.825 GHz Custom RDNA 2 GPU
  • Memoria: 16GB GDDR6 con bus de 320mb
  • Ancho de banda de memoria: 10GB @ 560GB/s, 6GB @ 336GB/s
  • Almacenamiento interno: 1TB PCIe Gen4 NVME SSD
  • Almacenamiento expandible: tarjeta de expansión de 1TB
  • Transferencia efectiva de entrada/salida: 2.4GB/s (sin modificar), 4.8GB/s (comprimido, con bloqueo de descompresión de hardware modificado)
  • Lector de discos: 4K UHD Blu-Ray
  • Objetivo de rendimiento: 4K @ 60 FPS, hasta 120 FPS
  • Sonido: Dolby Digital 5.1, DTS 5.1, Dolby TrueHD with Atmos, hasta 7.1 L-PCM
  • Puertos y conectividad: 1 puerto HDMI 2.1, 3 puertos USB 3.1, WiFi 802.11 de doble banda, Ethernet 802.3 10/100/1000
  • Precio: 499,99 euros

Rendimiento

La nueva generación de consolas de Microsoft gana adeptos día tras día. Y no es de extrañar: la Xbox Series X es una bestia. Con sus 12 teraflops, 1 TB SSD de almacenamiento -que en realidad son unos 800 GB, porque el resto lo ocupa el sistema operativo, y que es ampliable con módulo externo de hasta otro terabyte- y rendimiento 4K hasta 120 FPS -aunque nuestra experiencia ha sido a 60 FPS porque el televisor no daba para más-, es una propuesta a la que es difícil encontrarle pegas.

Hablar de teraflops siempre llena mucho la boca, pero más allá de ello todos los expertos coinciden en que lo que marca la mayor diferencia con sus antecesoras es el disco interno de tipo SSD. Una vez probada podemos estar de acuerdo.

Los tiempos de carga son notable y satisfactoriamente reducidos, y ese es un punto esencial para todo buen jugador. Las esperas no gustan. Esto es posible gracias a la combinación de toda la tecnología de la nueva Xbox Series X: tanto su CPU como su GPU unidas a la arquitectura Xbox Velocity, es decir, el resultado de combinar el SSD con la CPU y el propio software integrado.

Xbox Series X tiene12 teraflops, 1 TB SSD de almacenamiento ampliable hasta otro terabyte y rendimiento 4K hasta 120 FPS.
Xbox Series X tiene12 teraflops, 1 TB SSD de almacenamiento ampliable hasta otro terabyte y rendimiento 4K hasta 120 FPS.
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Quienes lo han probado afirman sin duda que el disco SSD supone un gran salto en la experiencia de uso con respecto a la anterior generación de Xbox -una experiencia de uso que ya conocen y adoran quienes usan estos discos en PC-.

Para que os hagáis a la idea con datos, la Xbox Series X tarda en encenderse 20 segundos con la consola apagada y 5 segundos con la consola en reposo, mientras que la Xbox One X, la generación anterior, tarda 1 minuto y 14 segundos si está apagada y 9 segundos si está en reposo.

Los tiempos de carga en cuanto a los juegos no pueden ser tan precisos, ya que depende de cada uno de ellos. Lo que sí es brutal es la nueva función Quick Resume: con esta opción es posible tener varios juegos en ejecución y saltar de uno a otro en segundos. Desde luego aquí no hay comparación con sus antecesoras: no afecta en nada a la experiencia de juego y no se nota ningún tipo de lag. Un punto muy a favor y un dinamismo que nos ha encantado.

Por supuesto, dentro de los juegos en sí también se ven drásticamente reducidos los tiempos de cargaLa consola viene con un cable HDMI de ultra alta velocidad que ayuda también a que nuestra experiencia de juego sea lo más alucinante posible en cuanto a rapidez.

Con todo esto podemos decir que nos ha gustado mucho su rendimiento, con potencia sin una mínima ralentización de gráficos o velocidad en el juego. Y lo mejor: ese rendimiento súper potente se ofrece además sin absolutamente nada de ruido, es una consola completamente silenciosa -lo que se consigue en parte también gracias al disco SSD, ahora contamos más-.

Xbox Series X tiene una arquitectura interna que facilita que el calor se disipe: una placa base dividida, un chasis disipador, una cámara de vapor y un ventilador-.
Xbox Series X tiene una arquitectura interna que facilita que el calor se disipe: una placa base dividida, un chasis disipador, una cámara de vapor y un ventilador-.
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Diseño

El diseño de la Xbox Series X ha sido muy comentado y motivo de mucha polémica: que si es muy grande, que si parece una torre de ordenador, que si pierde esencia... lo cierto es que puedo decir que sí, que es un dispositivo contundente -pesa 4.4 kg-, pero no es algo que para nada me eche para atrás.

Microsoft ha acercado su consola al PC más que nuncame gusta la estética y los acabados son -como era de esperar- de gran calidad. La parte como ‘de rejilla’ con el verde le da un toque futurista que me convence. De hecho, personalmente, no solo me convence, sino que me gusta más que la propuesta estética de su competencia, la PS5. Creo que Sony ha patinado en la puesta en escena de su nueva PlayStation.

En la parte frontal de la consola está la ranura para insertar los discos de juego y el botón para expulsarlos, un botón Xbox de encendido/apagado, otro botón para sincronizar mandos y un puerto USB 3.1. En la trasera están las conexiones: 1 puerto HDMI 2.1, 2 puertos USB 3.1, toma de corriente, 1 puerto Ethernet y la ranura para la tarjeta de almacenamiento ampliable.

En la trasera están las conexiones: 1 puerto HDMI 2.1, 2 puertos USB 3.1, toma de corriente, 1 puerto Ethernet y la ranura para la tarjeta de almacenamiento ampliable.
En la trasera están las conexiones: 1 puerto HDMI 2.1, 2 puertos USB 3.1, toma de corriente, 1 puerto Ethernet y la ranura para la tarjeta de almacenamiento ampliable.
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La consola puede colocarse vertical y horizontalmente, y en ambos casos la marca asegura que tendremos una refrigeración óptima, haciendo de este como decíamos un dispositivo muy pero que muy silencioso. Recordamos que se refrigera gracias a un sosfisticado sistema de flujo paralelo -el aire caliente sale por la parte superior- y además con una arquitectura interna que facilita que el calor se disipe -una placa base dividida, un chasis disipador, una cámara de vapor y un ventilador-.

No obstante, que el tema del calor no os preocupe mucho, ya que ni con juegos muy exigentes y que le piden mucho a la consola hemos notado que se calentase en exceso -parece que todo ese sofisticado sistema de refrigeración se ha pensado bastante bien-.

Si bien la Xbox Series X ‘respirará’ adecuadamente en una u otra posición, en nuestra experiencia creemos que esta es una consola diseñada para colocarse verticalmente y la razón es muy sencilla: los agujeros tipo ‘rejilla’ es la zona donde está el ventilador y desde la que se expulsa el aire caliente, así que si ponemos eso hacia arriba será mucho más probable que no tenga nada que lo bloquee que si lo ponemos de forma horizontal, que podría encontrarse con algún objeto. En vertical te olvidas seguro de un indeseable sobrecalentamiento.

Además, puestos a ponernos puristas, si ponemos la consola horizontalmente se verá el ‘culo’ del aparato, una base que no es especialmente bonita.

El mando de la Xbox Series X añade el botón ‘Compartir’ para compartir tus mejores jugadas.
El mando de la Xbox Series X añade el botón ‘Compartir’ para compartir tus mejores jugadas.
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El mando

En cuanto al mando, es cómodo y ergonómico, aunque puede ser la parte que menos se ha actualizado con respecto a las generaciones anteriores. Una cosa está clara: si algo funciona bien, no lo cambies.

Ha cambiado un poco la cruz inferior y ahora hace el círculo completo, ‘cruzeta híbrida’ le dice la marca, porque permite más direccionalidad. Los gatillos también han vivido una ligera renovación y ahora la superficie es texturizada para un mejor agarre -la misma que han incluido en la zona donde de las empuñaduras-. Por último han incluido el botón ‘Compartir’ para, precisamente, compartir nuestros avances en los juegos.

Un par de aspectos a tener en cuenta sobre el mando: vibra mucho y puede llegar a ser algo molesto, especialmente porque por el contrario encontramos una consola silenciosa -como ya hemos insistido varias veces- y con la vibración se puede llegar a hacer bastante ruido. Este tema, además, hace que las pilas se agoten pronto.

En la otra mano, encontramos muy positivo el hecho de que si tienes cualquier mando de la Xbox One podrás utilizarlo, ya que es compatible con la Xbox Series X -también con la Xbox Series S-.

Los gatillos también han vivido una ligera renovación y ahora la superficie es texturizada para un mejor agarre -la misma que han incluido en la zona donde de las empuñaduras-.
Los gatillos también han vivido una ligera renovación y ahora la superficie es texturizada para un mejor agarre -la misma que han incluido en la zona donde de las empuñaduras-.
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Experiencia jugando

Una de las cosas que más nos ha gustado es que aunque la consola sea totalmente nueva y mejorada hay algo que no cambia: la interfaz. Microsoft quiere unificar sus plataformas y dispositivos para que la experiencia gaming sea siempre familiar, aunque cambie el soporte desde el que jugamos.

En este sentido, también nos parece muy acertado que la nueva Xbox Series X sea compatible con los juegos de las anteriores consolas: Xbox, Xbox 360 y Xbox One. ¿Qué significa esto? Que tenemos casi 20 años de gaming en un mismo dispositivo. Esto, además, teniendo en cuenta que la marca incluso ha mejorado algunos de sus antiguos éxitos -sobre todo en lo que a calidad de imagen y frames se refiere- para su última generación.

Por supuesto, no todo es ‘viejo’: Microsoft ha lanzado para la Xbox Series X hasta 30 títulos nuevos para que disfrutemos de sus capacidades en su máximo esplendor y potencia.

Como ya hemos dicho, la velocidad es la bandera de esta consola y con los juegos no es menos: el tiempo de carga es alucinante y la fluidez es realmente buena. Viva la rapidez. Además, la calidad de imagen es muy positiva y destacable, con mucho detalle.

Si juegas con GamePass encontrarás gran variedad entre su más de un centenar de títulos, pero -claro- la plataforma se deja algunos juegos jugosos fuera -como por ejemplo el Cyberpunk 2077-. Esto es comprensible por parte de Microsoft.

Mencionar un detalle que nos ha gustado: muchos juegos permiten ajustar el contraste, lo cual es bastante bueno si tienes un televisor OLED y mejora la experiencia.

Instalación sencilla

Empezar a jugar a tu nueva Xbox es muy fácil e incluso si vienes de la generación anterior tendrás una opción de copiar la última configuración de esta. Solo tienes que darle a un botón y ¡magia! No solo estarán los ajustes que tenías en ella, también los juegos que hubieras adquirido, que podrás descargar.

El proceso de primera instalación además de ser sencillo es muy rápido porque está bastante automatizado. Si la Xbox Series X es tu primera consola de la marca, puedes elegir hacer la configuración inicial a través de la app para tu móvil, lo que hace más cómodo el trámite -siempre será más fácil escribir nombres de usuario y contraseñas en un smartphone que con un mando-.

Decimos que todo está bastante automatizado porque Microsoft ha hecho una máquina tan lista que hasta detecta qué tele tienes. La consola ajustará los parámetros al televisor de tu casa y tú no te tendrás que ver en nada -si no quieres, siempre podrás cambiar estos ajustes, claro-.

Resumen

PUNTUACIÓN 20BITS: 10/10


  • Lo mejor: potencia sin una mínima ralentización de gráficos o velocidad en el juego; la función Quick Resume, que permite saltar de un juego a otro casi sin esperas; su absoluto silencio.

    Lo peor: el mando no se ha actualizado demasiado y añade una vibración bastante fuerte que puede llegar a ser molesta y además le agota enseguida las pilas.

Queda claro que la Xbox Series X me ha gustado y mucho. La pregunta del millón es ¿merece la pena si ya tengo la generación anterior? Hay un salto importante, pero muchos expertos afirman que no se nota tanto el cambio. Al menos con los juegos de los que disponemos actualmente, ya que no hay que perder de vista que estamos viendo solo una pequeña parte de lo que esta consola podría llegar a dar.

Desde luego nadie duda de que es una máquina que deja con la boca abierta en velocidad, potencia y rendimiento, algo que era previsible y esperable después de tanto tiempo sin renovarse, y además tiene algunos otros puntos muy positivos como su retrocompatibilidad con juegos, su buena refrigeración y su silencio absoluto, que si no fuera por lo que ocupa no sabríamos ni que está. Ahora, valorar si queremos una nueva Xbox o preferimos esperar un poco es ya una cuestión personal. Yo voto sí.

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