Síntomas de la alergia al tomate: causas y tratamiento

En el supermercado tienes numerosas salsas de tomate, pero todas te resultarán más caras y de peor calidad que hacer tú mismo en casa una salsa de tomate natural.
Un 20% de la población tiene alergia a este alimento.
Pixabay/Couleur

Una alergia alimentaria ocurre cuando nuestro sistema inmune reacciona tras haber ingerido un determinado alimento, como los tomates, ocasionando signos como problemas digestivos, urticaria o inflamación de las vías respiratorias, explican los especialistas de la Clínica Mayo. De hecho, en determinados casos, una reacción alérgica a un alimento puede provocar síntomas graves y poner en riesgo nuestra vida.

Por esta razón es realmente importante saber detectar los signos de alerta de una alergia. ¿Experimentas una sensación extraña después de comer tomates? La alergia puede confundirse fácilmente con una reacción más frecuente de nuestro organismo, que es la intolerancia. Aunque cause molestias, no reviste tanta gravedad y no involucra al sistema inmune.

¿Cómo se produce la alergia?

Al tener una alergia alimentaria, el sistema inmunitario "identifica erróneamente un alimento específico o una sustancia en los alimentos como algo dañino". Consecuentemente, activa las células de nuestro cuerpo para que liberen un anticuerpo conocido como inmunoglobulina E (IgE), que "neutraliza el alimento o la sustancia alimenticia que causa la alergia", añaden en la Clínica Mayo.

La alergia al tomate puede llegar a afectar hasta al 20% de la población. No obstante, muchas personas alérgicas lo desconocen, "puesto que pueden causarles reacción partes del vegetal que no tocan ni ingieren, como las semillas", explica el equipo de científicos dirigidos por la Universidad Complutense de Madrid que descubrió dos nuevas proteínas presentes en esta zona del fruto como responsables de las reacciones alérgicas.

En este sentido, una persona puede tener alergia a las semillas del tomate, pero no al resto, y comer este alimento sin desarrollar síntomas evidentes. Para llevar a cabo el estudio, los expertos contaron con pacientes con una edad media de 33,5 años que, en su historia clínica, habían presentado síntomas al consumir tomates: desde anafilaxia a urticaria o síndrome de alergia oral. 

"Algunos notaban que los síntomas desaparecían cuando quitaban las semillas del vegetal, aunque la mayoría dejaron de comerlo al notar las primeras reacciones", explican en el comunicado. 

¿Cuáles son los síntomas?

"El problema radica en que hay ciertas partes del alimento que se quitan en su manipulación durante la preparación del plato, como ocurre con las semillas. Cuando no se realiza dicha separación, pueden aparecer reacciones alérgicas inesperadas", advierten. Así, los síntomas varían en función de factores como el estado del tracto intestinal de la persona, la ingesta de fármacos o la combinación con alérgenos de otros alimentos.

De tal manera, los signos y síntomas más frecuentes de una alergia alimentaria son los siguientes: 

  • Hormigueo en la boca.
  • Urticaria.
  • Aparición de eccema o dermatitis en la piel
  • Hinchazón de la cara, lengua, garganta o labios. 
  • Dificultad para respirar.
  • Problemas digestivos, como náuseas, vómitos o diarreas.
  • Mareos o desmayos.

¿Cómo es el tratamiento?

Al igual que ocurre con cualquier alergia, la única manera de evitar esta reacción es no consumir el alimento que ocasiona la sintomatología, en este caso los tomates, aunque la alergia sea solo a las semillas. No obstante, si se produce una reacción alérgica leve, "los antihistamínicos de venta libre o de venta con receta pueden ayudar a reducir los síntomas", destacan en la Clínica Mayo.

En caso de una reacción más grave, es posible que haya que acudir a urgencias de inmediato para una inyección de epinefrina. De hecho, muchas personas portan consigo un autoinyector de una dosis.

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