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Entrevista

Farmacia Enfurecida: “Hemos llegado a un punto en que decir que los virus existen o que las vacunas salvan vidas es polémico”

Guillermo M. Melgar es conocido en redes como Farmacia Enfuercida
Guillermo Martín Melgar es conocido en redes como Farmacia Enfurecida
Planeta
Entrevista a Guillermo Martín (@farmacia_enfurecida)

Más conocido en redes como Farmacia Enfurecida, los seguidores de Guillermo Martín se cuentan por centenares de miles en Twitter, Instagram o TikTok. ¿El secreto de su éxito? Divulgar y desmentir bulos a golpe de sonrisas, ironía y un puntito de mala leche, las mismas que destila en el libro, ‘Consulte con su farmacéutico’, un libro para pasar un rato con las situaciones con las que Guille y otros colegas farmacéuticos se encuentran día a día tras el mostrador.

Enhorabuena por tu nuevo libro, ‘Consulte con su farmacéutico’. Háblanos un poco de él…He intentado crear un libro que reúna todos los aspectos que hay dentro de una farmacia. Cosas como las recetas y los medicamentos, pero también los farmacéuticos - que somos unos seres dignos de estudio- y, sobre todo, lo que ocurre en el mostrador, a lo que yo llamo el ‘campo de batalla’, que es donde interactuamos con los pacientes y que da lugar a todo tipo de anécdotas y situaciones graciosas y cómicas. Es mi primer libro redactado y estoy un poco nervioso con eso. Animo a todo el mundo a que quiera pasar un bien rato a que lo lea porque está escrito en un tono muy ameno. 

En él cuentas las múltiples anécdotas que te pasan al otro lado del mostrador de la farmacia en la que trabajas. Cuéntanos alguna de las últimas que te hayan pasado.Más que anécdotas, lo que he hecho es recuperar esas situaciones típicas, anecdóticas que pasan en todas las farmacias y ejemplificarlas con alguna cosa que me ha pasado a mí. Por ejemplo, hace poco nos vimos un señor con un vaso de chupito con líquido transparente dentro diciéndonos que se la había roto el colirio que le diéramos un igual. Son ese tipo de situaciones que tanto pasan en la farmacia y que nadie sabe por qué… Como esa gente que se hace un lío con los orificios y no sabe por dónde tiene que ponerse el supositorio.

“Lo que intento hacer, mediante el chiste y la ironía, es educar. Aunque es cierto a veces tengo un poco de mala leche”

Dices que la farmacia es a veces como un centro social, donde la gente se encuentra con sus vecinos, se cuentan sus problemas…Sí, sí… hay gente que viene a que le instalemos el WhatsApp, que le arreglemos el móvil, se invitan entre ellos al bar… se juntan cuatro o cinco y echan la tarde. Me dan ganas de sacarles unas cartas… y a veces nos convertimos en un apoyo psicológico para los pacientes.

¿Son muy distintas las preguntas que te puede hacer una persona mayor en la farmacia a las que te hacen los más jóvenes en las redes sociales?Bueno, es que es más difícil desenseñar cosas que enseñar, y aunque es cierto que a veces la gente joven me hace preguntas sobre cosas que nos sorprende mucho que no sepan, al no tener ideas preconcebidas es más fácil ‘enseñarles’. La gente mayor, y a veces no tan mayor, viene con ideas muy predeterminadas y es muy difícil llevarles la contraria y explicarles que no es así. La gente joven es un folio en blanco y no hay que ir tachando nada. 

Utilizas mucho el sarcasmo, la ironía… sobre para hacer alguna crítica, para lanzar ‘pullitas’…Sí, yo tiro mucho de sarcasmos, ironía -y un poco de mala leche- porque me parece una forma de humor maravillosa y en el libro también pongo algunas, pero evidentemente en la vida real no se pueden dar, pero que siempre está bien tenerlas a mano. Es que hemos llegado a un punto en las redes sociales que decir que los virus existen o que las vacunas salvan vidas se ha convertido en un comentario polémico, cuando hace tres años era una cosa obvia y de sentido común. Pero bueno, me lo paso muy bien, y escuchar determinados comentarios te sirve un poco para intentar reeducar y desmentir todas las tonterías que se dicen y explicar por qué. Lo que intento hacer, aunque sea mediante el chiste y la ironía, es educar. Aunque es cierto que a veces tengo un poco de mala leche… 

¿Es posible divulgar y entretener a la vez?Sí, la ironía además es necesaria a veces, porque nos muestra nuestro reflejo en el espejo. Cuando llevamos las cosas al ridículo, la gente se da cuenta de las cosas, y también es una forma de educar. Yo me viralicé en TikTok simplemente por la ironía, pero es cierto que también tiene peligro, porque los algoritmos detectan la ironía como algo real y lo interpretan como información falsa. A mí ya me ha costado alguna sanción. Y bueno, además es que hay gente que se cree las ironías. 

Aparte de descifrar letras de médicos y cortar cajas de medicinas con el cúter, los farmacéuticos también sabemos cosas de salud

Dinos algo (o algunas cosas) que hace mucha gente cuando va a la farmacia y que debe dejar de hacer.Tengo un libro publicado solo sobre eso, jajaja, pero la que más nos molesta es que nos pidan sin receta cosas que sabes que son con receta, también que nos degraden como si fuéramos solos dependientes, que nos interrumpan cuando estamos atendiendo a otro paciente y que le hagan caso a todo el mundo menos a nosotros: la pastilla que le ha dicho su vecina, que ha leído en internet… 

Lo de ‘consulte al farmacéutico’ es literal…Y un imperativo, además. 

¿Por qué decidiste empezar a divulgar por redes sociales?Pasaba por ahí… me aburría en clase y empecé a poner cosas en las redes sociales, luego contaba cosas que me pasaban en la farmacia, empezaron a seguirme muchos farmacéuticos, y sobre todo a raíz de la pandemia, empezó a seguirme más público general.

Alguna vez has pensado… ‘pero quién me mandaría a mí…’Alguna vez, sí, porque he tenido algunos problemas, conflictos…

¿Qué hay de mito y de verdad en que los farmacéuticos tenéis un superpoder para descifrar la letra de los médicos?Eso es una realidad indiscutible, jajaja… De hecho, ahora en Instagram estoy haciendo un concurso de descifrar recetas y están siendo todo un éxito. Supongo que, desde la carrera, que tenemos que coger apuntes muy deprisa, estamos acostumbrados a ese tipo de letras, y luego, aparte, esos nombres tan raros para nosotros son familiares. Entre eso, y el numerito de la dosis, que algunos son muy peculiares, y el paciente que nos cuenta para qué se lo ha mandado… al final lo sacas… así que más que un superpoder, es maña. Ya es como hacer sudokus para nosotros… Una vez sí tuve que llamar al médico porque no pudimos descifrar lo que ponía. 

¿Qué será de los farmacéuticos cuando todas las recetas sean electrónicas?Pues que las nuevas generaciones no están saliendo preparadas, jajaja, ya solo falta que les quiten el cúter, jajaja. 

Para casi todo el coronavirus ha supuesto un antes y un después. ¿En qué lo habéis notado más en las farmacias? ¿Se comporta la gente de manera distinta con vosotros?Lo que es en la farmacia, la gente se ha portado muy bien y confía incluso más en nosotros que antes de la pandemia. Luego siempre está el típico cuñao que te dice que te has hecho de oro con las mascarillas, con los tests… pero son los menos, lo que pasa es que hacen mucho ruido, sobre todo en las redes. 

La gente confía en nosotros incluso más que antes de la pandemia, pero siempre está el típico ‘cuñao’ que te dice que te has hecho de oro con las mascarillas

¿Cómo llevas que algunos piensen que todos los farmacéuticos os habéis forrado con el coronavirus?Hombre, al final te lo tomas de cachondeo. Un día saqué una foto de un yate diciendo que me lo había comprado con el dinero de las mascarillas y hay gente que se lo creyó. Ya ni lo desmiento… 

Eres muy combativo, sobre todo en Twitter con los negacionistas, los pseudocientíficos… ¿Qué cosas son las que más serio te hacen ponerte?La verdad es que me lo suelo pasar todo con bastante humor, pero cuando me atacan a mí personalmente, sí me cabrea. Y bueno, también me pongo serio cuando quiero explicar algo bien, para que se entienda, como el precio de las mascarillas, de los tests...

Para terminar, ¿qué te gustaría poner en valor del trabajo de los farmacéuticos?Destacar y hacer saber a todo el mundo que tiene a su disposición un sanitario al lado de casa y que está encantado de ayudarle y resolverle cualquier duda, dentro de sus competencias. Aparte de descifrar letras de médicos y cortar cajas de medicinas con el cúter, también sabemos cosas de salud.

Cubierta del libro 'Consulte a su farmacéutico'.
Cubierta del libro 'Consulte a su farmacéutico'.
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