El verano pasado compré este ventilador: ya llevo cuatro y siempre lo recomiendo

Los ventiladores de techo con aspas retráctiles son ideales para verano y para invierno.
Los ventiladores de techo con aspas retráctiles son ideales para verano y para invierno.Create
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Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.

13 mar 2026 - 09:00

Poner un ventilador de techo en el dormitorio fue la mejor decisión que puede tomar el verano pasado.

El año pasado, en pleno verano, compré mi primer ventilador de techo y no me arrepiento absolutamente de nada. Desde entonces he acabado comprando varios más para mi familia, porque cuando pruebas de verdad lo que supone dormir con aire en movimiento, pero sin el chorro directo y ruidoso de un ventilador de pie, ya no quieres volver atrás. 

En mi caso, el elegido fue el Create Wind Clear Studio, y ahora Amazon acaba de rebajarlo, aunque también hay otros modelos muy parecidos dentro de la misma gama a precios bastante buenos. Es de esos aparatos que, cuando lo instalas, te preguntas por qué no lo habías hecho antes. 

El modelo Wind Clear Studio de Create apuesta por un formato muy agradecido para dormitorio o salón: motor DC de 40 W, seis velocidades, función verano/invierno, aspas retráctiles, luz LED integrada y temporizador, además de venderse tanto en versión con WiFi como en versión sin WiFi, según prefieras algo más básico o más domótico.

CREATE / WIND CLEAR STUDIO

Create Wind Clear Studio

Este ventilador de aspas retráctiles es discreto e ideal para refrescar la casa ahora que se acercan primavera y verano.

69 euros
* Algún precio puede haber cambiado desde la última versión

Lo primero que me gusta del Create Wind Clear Studio es que no parece el típico ventilador de techo de toda la vida, ese que visualmente te transporta a un bar de carretera o a una casa de pueblo de hace veinte años. Su gracia está en las aspas retráctiles, que quedan ocultas cuando no está funcionando y hacen que, apagado, parezca más bien una lámpara moderna de techo que un ventilador como tal

Eso cambia por completo la estética de la habitación, sobre todo si eres de los que no quiere tener un aparato enorme colgando y condicionando la decoración durante todo el año. 

Cuando se pone en marcha, las aspas se despliegan automáticamente y empieza a mover el aire con bastante soltura, pero sin convertirse en una turbina escandalosa. De hecho, uno de sus puntos fuertes es precisamente que usa motor DC, algo importante porque este tipo de motor suele ser más silencioso, más eficiente y más agradable para un uso diario, especialmente por la noche.

Y precisamente por la noche es donde, para mí, un ventilador de techo demuestra de verdad si merece la pena o no. Dormir con uno de pie al lado de la cama puede apañarte una ola de calor puntual, pero también implica ruido, aire demasiado directo y esa sensación de que te estás secando por dentro mientras duermes. 

Un ventilador de techo juega otra liga, porque no te lanza el aire a la cara, sino que genera una circulación mucho más uniforme en toda la estancia. Eso hace que el dormitorio se sienta más fresco sin necesidad de bajar tanto la temperatura como con aire acondicionado, y además con un consumo mucho más contenido gracias a su potencia de 40W. 

Si a eso le sumas que este modelo incorpora temporizador programable, puedes dejarlo funcionando una o varias horas para quedarte dormido y olvidarte del asunto, porque se apaga solo después del tiempo marcado. En los modelos estándar el temporizador llega hasta 4 horas, mientras que en la versión con WiFi la programación puede ampliarse hasta 8 horas desde la aplicación.

Otro detalle que me parece muy inteligente es la función verano/invierno, que mucha gente pasa por alto y luego resulta más útil de lo que parece. En verano las aspas giran en un sentido para refrescar la estancia, y en invierno pueden hacerlo al revés para ayudar a repartir el aire caliente acumulado en el techo, algo que mejora la sensación térmica y puede hacer más eficiente el uso de la calefacción. 

Además, no se queda solo en mover aire, porque también hace de lámpara principal. Lleva una luz LED integrada de 36 W con tres temperaturas de color —cálida, neutra y fría— para que adaptes el ambiente según la estancia o el momento del día. 

Esto viene muy bien en dormitorios, despachos o habitaciones juveniles, donde no siempre quieres una luz blanca potente y a veces prefieres algo más cálido y relajado para el final del día. La intensidad no es regulable, eso sí, pero el hecho de poder elegir entre tres tonos ya le da bastante juego en el uso cotidiano.

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