Hoy en Lidl: por 69,99€ vende un mueble que perfectamente podría estar en IKEA

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Lidl ya vende muebles que perfectamente podrían estar en una tienda dedicada a este sector.
Con el paso de los años, Lidl ha ido ampliando su catálogo hasta extremos que a muchos todavía sorprenden: hay semanas en las que vende ropa, otras en las que saca herramientas para el taller o el jardín, y también hay hueco para muebles. Muchos de estos artículos se han ganado una reputación sólida entre los clientes habituales, con marcas como Parkside ya muy reconocidas.
Ahora, por ejemplo, tienen a la venta el mueble perfecto para colocar en la entrada de casa, un aparador de la marca Livarno que cuesta 69,99 euros y que resuelve esa zona del hogar donde siempre acaban amontonándose las llaves y los zapatos de todo el mundo.
Antes de entrar en materia conviene aclarar una cosa: aunque el montaje no es complicado, lo más sensato es pedirlo online y que lo traigan a casa. Hablamos de un mueble de 37 kilos, con unas medidas de 116,7 centímetros de ancho, 71,8 de alto y 32,9 de fondo, así que cargarlo desde la tienda hasta el coche y luego subirlo a un piso puede convertirse en una pequeña odisea.
La compra en la web incluye entrega a domicilio y treinta días de devolución gratuita, un margen más que razonable por si al verlo en el salón no termina de encajar como esperábamos.
Una vez montado, lo que encontramos es un aparador de diseño moderno, con un acabado en blanco perla combinado con una imitación de roble que le da un aire cálido y nada más llamativo de la cuenta. Esa estética neutra es precisamente lo que lo hace tan fácil de integrar: vale tanto para un recibidor de estilo nórdico como para un salón con muebles más clásicos, e incluso para ese pasillo que nunca supimos muy bien cómo aprovechar.
El revestimiento de resina de melamina, además, lo hace resistente a los arañazos y muy fácil de cuidar, algo que se agradece cuando el mueble está en una zona de mucho trasiego y va a recibir llaves, bolsas de la compra y algún que otro golpe accidental.
Tiene dos cajones con guías metálicas para guardar esas cosas pequeñas que conviene tener a mano pero fuera de la vista, y tres puertas que a compartimentos con baldas de altura regulable, que ayudan a adaptar el espacio a lo que sea que vayas a guardar. Los deslizadores protectores en la base evitan que el suelo se raye al moverlo, un detalle pequeño pero que demuestra que el fabricante ha pensado en el uso real, en suelos de madera o –aunque menos– de losa.
Puestos a buscarle pegas, es cierto que no incluye iluminación y que su material no es madera maciza, sino melamina, algo lógico en este rango de precio. Pero por 69,99 euros resulta difícil encontrar un aparador con estas dimensiones, este acabado y esta capacidad de organización.



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