Es tiempo de barbacoa: esta no usa carbón y apenas ocupa espacio, pero lo mejor es el precio

Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
Una buena barbacoa puede ser la diferencia entre disfrutar de la mejor carne o arruinarla, y lo mejor de este modelo es que no genera humos por el carbón.
Seguro que alguna vez te ha pasado eso de tener unas ganas locas de montar una parrillada un domingo y que, de repente, el cielo se ponga negro o te des cuenta de que no te queda carbón en el garaje. Es un fastidio de los grandes, pero las barbacoas eléctricas han venido a rescatarnos de esos dramas domésticos. Lo mejor de estos cacharros es que te permiten disfrutar de ese sabor a brasa sin necesidad de montar una humareda que moleste a todo el vecindario o te deje la ropa oliendo a humo durante tres días.
Este modelo de la marca Princess me gusta mucho porque es superversátil y puedes ponerlo tanto en la mesa de la cocina como fuera, en el balcón, si hace buena tarde. Al ser una parrilla de sobremesa, no necesitas un jardín enorme ni una terraza de revista para pegarte un buen festín de carne o verduras asadas. Tiene ese punto práctico que te permite improvisar una cena especial en cuestión de minutos, simplemente enchufando el cable y esperando a que coja temperatura.
Si te pica la curiosidad, ahora mismo la tienes de oferta en Amazon por solo 52 euros, un precio bastante tentador si comparamos lo que te gastas en una sola cena fuera de casa. Es una de esas compras que se amortizan rápido, sobre todo si eres de los que disfrutan cocinando con calma pero sin ensuciar media casa. Por ese dinero, te llevas un equipo que rinde de maravilla y que no te va a dar pereza sacar del armario cada vez que tengas invitados.
Una de las claves de este aparato es su termostato ajustable que alcanza hasta los 235 grados, algo que te da un control total sobre el punto de la carne. A diferencia de las brasas tradicionales, donde a veces el fuego va a su aire, aquí tú decides cuánta caña le das al filete para que quede exactamente como a ti te gusta. Es ideal para esos cortes de ternera más gruesos que necesitan calor fuerte por fuera pero que deben quedar jugosos por dentro.
Cocina a alturas diferentes
El diseño está bastante bien pensado porque incluye dos estantes laterales que vienen de perlas para apoyar las pinzas, la sal o ese plato donde vas dejando las salchichas. También trae dos parrillas situadas a diferentes alturas, lo cual es un inventazo para el flujo de trabajo en la cocina. Mientras abajo vas dándole caña a los pinchos morunos, en la parte superior puedes dejar el pan o las verduras ya hechas para que no se queden frías.
Con una superficie de cocción de 40 x 24.5 cm, tienes sitio de sobra para alimentar a unos cuantos amigos sin tener que hacer turnos eternos. No es de esas parrillas diminutas donde solo caben dos hamburguesas y media, sino que permite organizar bien el espacio para que todo salga a la mesa a la vez. Al final, lo que uno busca en estas reuniones es comer juntos y no que el cocinero se pase toda la velada pegado a la máquina.
La limpieza suele ser el momento que todos odiamos después de un buen atracón, pero aquí se han portado bien con los sufridos usuarios. La barbacoa es completamente desmontable y sus piezas extraíbles se pueden meter directamente en el lavavajillas. Te ahorras estar frotando la rejilla durante media hora con el estropajo, algo que se agradece infinito cuando lo único que quieres es tumbarte en el sofá a hacer la digestión.
Me imagino perfectamente usando esto en un piso pequeño donde el espacio es oro pero las ganas de comer bien no faltan nunca. El acabado es sencillo pero robusto, con materiales que aguantan bien el calor intenso y un montaje que no requiere ser un experto en bricolaje. Es, en esencia, una solución muy honesta para quienes no queremos renunciar al placer de una buena parrillada por culpa de vivir en plena ciudad.
Si buscas una forma cómoda y eficiente de cocinar a la plancha con ese toque de barbacoa de toda la vida, esta opción cumple con creces. Te quitas de encima el engorro de las cenizas y el peligro de las chispas, ganando en rapidez y precisión en cada receta. Solo necesitas un enchufe cerca, un buen producto fresco y muchas ganas de disfrutar de una comida sabrosa con la gente que más quieres.
