Como la Roomba, pero para tu piscina: este robot te ahorrará muchos disgustos este verano

Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
Si tienes piscina, es mejor apostar ya por un robot que la limpie y te quite trabajo.
Cualquiera que tenga la suerte de disfrutar de una piscina en el jardín de su casa sabe perfectamente que esa estampa idílica y tardes de verano relajadas tiene una cara B bastante menos amable: el mantenimiento. Y si encima cometes el "error" estético de tener árboles, setos o cualquier tipo de vegetación cerca, el nivel de esclavitud se multiplica.
Entre las hojas que caen, los insectos suicidas, el polvo en suspensión y esa arenilla misteriosa que siempre acaba en el fondo, la limpieza manual con la pértiga y la red se convierte en un ritual diario que te quita tiempo de lo que realmente importa.
Afortunadamente, la misma revolución que metió a las Roomba y demás robots aspiradores en nuestros salones para librarnos de barrer, ha llegado al agua. Los robots limpiapiscinas han dejado de ser ese armatoste carísimo y torpe exclusivo. Uno de los mejores ejemplos de esta democratización tecnológica está en AliExpress, que vende un modelo bastante asequible el Seauto Crab Pro. Ahora mismo se puede conseguir en AliExpress por unos ridículos 270 euros si le aplicas el código CDES09.

Seauto Crab Pro
Este robot limpiapiscinas es completamente inalámbrico y presume de una potente succión.
270€ con código CDES09El ahorro de tiempo y de esfuerzo físico compensa la inversión desde el primer día que lo tiras al agua. Y lo de "tirarlo al agua" es literal, porque uno de los grandes atractivos del Seauto Crab Pro es que es completamente inalámbrico. Nada de pelearse con mangueras retorcidas ni cables flotantes que se enredan y te dan calambres visuales. Este robot funciona con su propia batería interna recargable. Lo enciendes, lo dejas caer al fondo de la piscina y él solo se encarga de hacer el trabajo sucio.
Tiene un diseño bastante simpático que recuerda a un cangrejo, esconde una bestia. El punto más crítico de cualquier limpiapiscinas, manual o automático, es la potencia de succión, y aquí el Crab Pro aprueba con nota alta. No se limita a remover el agua o a recoger pelusas flotantes; tiene fuerza suficiente para tragar hojas secas de tamaño considerable, ramitas, pequeños insectos y, lo más importante y difícil, esa arena fina y polvo que se incrusta en las juntas de los azulejos del fondo y que enturbia el agua si simplemente la remueves. Todo ese material va a parar a un filtro de retención interno que es muy fácil de extraer y limpiar con un manguerazo cuando el robot termina su ciclo.
A nivel de inteligencia, hace exactamente lo que necesitas. Utiliza un sistema de navegación optimizado para cubrir la mayor superficie posible del fondo de la piscina sin dejarse rincones olvidados, moviéndose con agilidad tanto en piscinas de formas rectangulares clásicas como en diseños más irregulares, siempre que hablemos de fondos planos o con pendientes muy suaves.
Está pensado principalmente para piscinas elevadas o enterradas de hasta unos 80 o 90 metros cuadrados, lo que cubre la inmensa mayoría de las piscinas residenciales estándar. Además, la gestión de su batería es bastante inteligente: cuando detecta que se está quedando sin energía –suele dar para unos 90 minutos de limpieza continua, tiempo de sobra para repasar una piscina media–, el robot se dirige automáticamente hacia una de las paredes y se queda aparcado en el borde.
Así, en lugar de tener que bucear al medio de la piscina para rescatarlo, simplemente usas el gancho que viene incluido, lo enganchas a tu pértiga, lo sacas cómodamente, lo vacías y lo pones a cargar para la próxima batalla.
Por 270 euros, estás externalizando el trabajo más pesado y aburrido del verano a una máquina eficiente, inalámbrica y con una potencia de succión que no tiene nada que envidiar a modelos que cuestan el doble.
