Cómo decorar la habitación de un bebé teniendo en cuenta su seguridad y la comodidad de toda la familia

Habitación infantil
Habitación infantil
GTRES/ENGLAND-RETNA

La llegada de un bebé a la familia es siempre un momento emocionante que los padres viven con mucha ilusión pero que suele traer, como añadido, diversos preparativos. Uno de los más importantes es el acondicionamiento de una habitación o espacio para su descanso, uno de los elementos más importantes para el futuro recién nacido junto con su alimentación y la atención a sus necesidades fisiológicas.

Un bebé al que se le proporcione lo que los pediatras llaman una buena higiene del sueño se beneficiará de un desarrollo y crecimiento adecuados, restablecerá energías y fortalecerá su sistema inmunológico. Por ello, además de elegir una decoración y un mobiliario acorde al gusto de los progenitores, éstos deben tener también en cuenta que la seguridad y la comodidad del pequeño son dos prioridades fundamentales.

¿Qué cuestiones de seguridad hay que tener en cuenta a la hora al planificar la habitación del bebé? Los expertos de Mimitos Home señalan tres puntos fundamentales:

En primer lugar, conocer qué elementos son necesarios y cuáles hay que evitar. “Cualquier librería, espejo o mueble que pueda desplomarse en algún momento debe estar correctamente fijado a la pared para evitar accidentes”, advierten.

Fundamental es también elegir bien la cuna o moisés. Ésta debe ser amplia y confortable, siempre homologada, estable y con formas lisas. “Nunca debe colocarse bajo cuadros, estanterías o cualquier objeto que pueda caer sobre el bebé. Si tiene barrotes, la separación entre ellos debe ser de entre 4,5 y 6,6 centímetros, con el fin de evitar que el bebé introduzca la cabeza o alguna extremidad entre ellos y pueda quedar atrapado”, añaden los especialistas. Además, las medidas del colchón deben ser adecuadas a la cuna sin dejar huecos alrededor.

Por otro lado, la Asociación Española de Pediatría (AEP) en su blog En Familia desaconseja utilizar almohada hasta los dos años por riesgo de asfixia, y recuerda que el bebé debe colocarse boca arriba para dormir. “Durante los primeros meses es recomendable que el bebé duerma en la habitación de los padres. Es recomendable colocar la cuna en una zona de la habitación lejos de fuentes de calor o frío excesivos. Y ha de tener una altura interna mínima de 60 centímetros, es decir, desde el punto más profundo de la cuna hasta el punto más alto de la barandilla. El colchón debe ser duro, evitando así que el bebé se hunda en él, resistente y transpirable”, añaden.

Por último, también es importante prestar atención a los materiales de los muebles elegidos. Ciertos tipos de pinturas, alfombras, telas y tableros pueden contener sustancias químicas nocivas como el formaldehído, el tolueno y el benceno. Los recién nacidos son más sensibles que los adultos a estos elementos, sobre todo si se trata de bebés con piel atópica, asma u otros problemas de salud. Por ello, es preferible optar por muebles de madera maciza en lugar de madera prensada, que puede contener formaldehído, así como por materiales orgánicos y de algodón”, señalan desde Mimitos.

Temperatura media y ropa de cama

En lo que respecta a las cuestiones relacionadas con la comodidad, la temperatura de la habitación del bebé debe ser adecuada (entre 18 y 21 grados). El uso de tejidos para la ropa de cama debe adaptarse a la localización y estación del año. “En invierno los que mejor funcionan son el algodón y el lino, ya que lo importante es el relleno, mientras que en los meses más cálidos es preferible optar por materiales como la bambula, un algodón orgánico que permite la transpiración”, explica César Calvo de la firma.

También es recomendable proteger al pequeño de los rayos directos del sol con cortinas, y también con doseles colocados en la cuna o moisés que lo protegen a su vez de los insectos y le ayudarán a conciliar el sueño con comodidad. “El dosel es una solución práctica para bebés que nacen en invierno y de cara al verano, especialmente si van a pasar tiempo en el jardín o la terraza”, apunta Calvo.

Los expertos apuestan por añadir a la estancia una mecedora o sillón orejero al lado de la cuna que servirá para que la mamá pueda darle el pecho al bebé o para que cualquiera de los dos progenitores puedan alimentarle con un biberón de una manera cómoda y relajada. “Nuestra recomendación es optar por un modelo con respaldo alto donde reposar totalmente la espalda y la cabeza, y que sea ligera y poco voluminosa para poder transportarla fácilmente de un lugar a otro de la casa, incluidos los exteriores”, apunta Sandra Hernández, directora logística de Mimitos Home.

Respecto a la iluminación, apuestan colocar un punto de luz suave que facilite la alimentación nocturna y cualquier desplazamiento necesario durante la noche sin desvelar al pequeño y afectando lo menos posible al sueño de la madre. La melatonina, conocida como hormona del sueño, se activa con la oscuridad, de ahí la necesidad de mantener el espacio en penumbra en horario nocturno.

Por último, se desaconseja la utilización de móviles, tabletas u ordenadores en el dormitorio ya que dificultan la conciliación del sueño.

Estas son las recomendaciones de la AEP para una buena higiene del sueño en los niños:

- Intentar mantener unos horarios fijos, incluyendo los fines de semana.

- Procurar mantener el ambiente relajado, sin ruidos, con poca luz y temperatura confortable.

- No acostar al bebé con hambre y evitar que beba muchos líquidos antes de dormir.

- Evitar realizar un ejercicio físico excesivo justo antes del sueño.

- Evitar siestas muy prolongadas.

- Evitar el uso de dispositivos multimedia electrónicos (consolas, tabletas, ordenadores...) antes de acostarse.

- El niño debería dormir solo, sin necesidad de ayuda para ello. Procurar que no asocie el dormir con el pecho, el biberón o alguien cantándole. Puede utilizarse, sin embargo, un peluche para aquellos momentos en los que eche de menos a sus padres.

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