¿Quién es Aung San Suu Kyi, la Nobel de la Paz encarcelada tras el golpe de estado en Birmania?

El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz (dcha), entrega premio Sájarov a la Libertad de Conciencia a la líder opositora birmana Aung San Suu Kyi.
El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz (dcha), entrega premio Sájarov a la Libertad de Conciencia a la líder opositora birmana Aung San Suu Kyi.
SEEGER / EFE

Birmania ha sufrido recientemente un golpe de estado militar. Los principales gobernantes del país, elegidos tras un proceso democrático, han sido encarcelados y un comandante jefe del ejército ha declarado el estado de emergencia, tomando el control del país. 

Uno de los cargos públicos que han sido arrestados ha sido Aung San Suu Kyi, ganadora del Premio Nobel de La Paz en 1991. Es una de las referentes en el proceso de democratización en el que lleva sumido el país asiático desde los años 90, luchando contra la dictadura militar que gobernó Birmania desde 1962 hasta 2011. 

Hija de un militar clave en la independencia de Birmania

'La Dama', como se refieren a ella en su país, comenzó a ser conocida porque es la hija de Aung San, el fundador del Ejército Birmano Moderno. En 1947 él fue uno de lo que negoció la independencia de Birmania del Imperio Británico. Sin embargo, pocos meses después fue asesinado a manos de un grupo de personas que no estaban de acuerdo con su manera de actuar y querían otro rumbo en el proceso de independencia. 

La mujer de Aung San y madre de Suu Kyi, Khin Kyi, ejerció de diplomática en los años 60 en la India, donde se trasladó a vivir junto a su hija. Allí se formó en la universidad y aprendió a hablar los 4 idiomas que practica actualmente: birmano, japonés, indio e inglés. Tras unos años viviendo entre Londres y Nueva York, donde formó una familia con el Dr. Michael Aris, decidió regresar a Birmania en 1988 para tratar de comenzar un proceso de democratización del país, el cual ha tenido muchos costes para ella a nivel personal. 

La difícil tarea de traer la democracia a un país dictatorial

Su regreso al país coincidió con la renuncia del líder militar al mando, lo que desembocó en unas masivas manifestaciones que fueron reprimidas muy duramente. Poco después, una nueva junta militar asumió el mando. El objetivo de Suu Kyi desde el principio era, mediante métodos pacifistas e influenciada por Ghandi, lograr fundar la Liga Nacional por la Democracia, un partido político que trajese la libertad de elección al país. 

Durante la década de los 90 la represión se mantuvo a la orden del día y, a pesar de que se celebraron unas elecciones, el ejército se negó a entregar el poder. La presión internacional creció, liderada por los mensajes que lanzaba desde dentro Suu Kyi, por lo que fue condenada a un arresto domiciliario en su vivienda de Ragún, la capital del país. 

Entre 1989 y 2010 la premio Nobel de la Paz pasó 15 años encerrada en su domicilio. Según se tensaba la situación, las autoridades permitían a Suu Kyi salir, para después encerrarla de nuevo. Durante este tiempo logró convertirse en un ejemplo de lucha. Le ofrecieron marcharse del país con la condición de que nunca volviese, pero no aceptó. También le separaron de su marido, al que vio por última vez en 1995. Sufrió un cáncer de próstata y el gobierno birmano le denegó la entrada en multitud de ocasiones, tratando de forzar la salida de Suu Kyi del país, pero no fue así. En 1999 falleció el Dr. Michael Aris a causa de esta enfermedad. 

Una nueva etapa se abrió en 2011

Tras un proceso lento en el que poco a poco el mando militar iba cediendo más y más derechos individuales a su población, finalmente en 2011 se liberaron a muchos presos políticos encarcelados y se convocaron elecciones para 2012. Suu Kyin se presentó y obtuvo un cargo de representación regional, lo que suponía un gran paso adelante. Años más tarde, decidió presentarse a las elecciones presidenciales de 2015, pero la vigente constitución no se lo permitía por estar casada con una persona extranjera. 

Para cambiar esta norma se necesita la aprobación de uno de los mandos militares, que no están por la labor. Por ello, lo que decidieron desde su partido, la Liga Nacional por la Democracia, que ganó ampliamente las elecciones de 2015, fue nombrarla Consejera de Estado, Ministra de Relaciones Exteriores y Ministra de la Oficina de Presidencia. Con estos tres cargos, el partido anunció que ella es la que está al mando del ejecutivo birmano. 

Ahora, tras el nuevo golpe de estado producido este lunes, el escenario que queda de cara al futuro es cuanto menos incierto. Los militares han encarcelado a Suu Kyin y prometen estar un año en el gobierno para convocar unas "elecciones libres", ya que consideran -sin aportar pruebas- que las del pasado noviembre fueron fraudulentas. 

Criticada duramente por la limpieza étnica de musulmanes

Uno de los episodios que más han perjudicado la imagen de Suu Kyin en los últimos años ha sido su postura en relación a la limpieza étnica realizada por el ejército de Birmania junto con algunos civiles sobre la población musulmana de Rohinyá, al noroeste del país. 

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) calificó lo sucedido como "genocidio", ya que murieron 25.000 personas y otras 725.000 fueron desplazadas a Bangladesh debido a la violencia. Suu Kyin, promulgadora de los derechos humanos, decidió no condenar lo sucedido porque "se han cometido actos de violencia por ambos lados", lo que desató las críticas en torno a su postura. 

Además, puso en duda si realmente los ciudadanos de Rohinyá eran birmanos y su partido no considera que se deba utilizar el término rohingyá para referirse a quienes tachan de bengalíes que inmigraron de forma ilegal, negando que sean una etnia perseguida. 

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